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Buj (TE) afirma que el acuerdo UE-Mercosur supone «una amenaza directa para el futuro del medio rural»

Teruel Existe ha advertido este lunes de que el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur supone «una amenaza directa para la agricultura y ganadería aragonesa y para el futuro del medio rural», al «abrir la puerta a una competencia desleal que pone en riesgo las explotaciones familiares, el empleo agrario y la lucha contra la despoblación».

Así lo han puesto de manifiesto en rueda de prensa la diputada de Teruel Existe y candidata a las Cortes de Aragón en las elecciones del 8-F, Pilar Buj, y el ganadero y concejal de Teruel Existe en Mosqueruela, Joaquín Gargallo, quienes han defendido que la defensa del sector primario es vital en Aragón y en la provincia de Teruel, ya que permite fijar población y generar empleo de calidad.

Buj ha señalado el carácter europeísta de Teruel Existe, defendiendo una Unión Europea «como baluarte de la democracia, la libertad y el progreso», pero ha dejado claro que ese europeísmo «no puede servir de coartada para sacrificar, una vez más, a los agricultores y ganaderos».

«El acuerdo con Mercosur no es solo un problema económico, es un problema de futuro para nuestros pueblos. Sabemos que fuera de la UE no hay futuro, pero sin una PAC fuerte no son viables las explotaciones familiares», ha apuntado.

La diputada ha denunciado «la inacción de PP, PSOE y Vox para defender a los agricultores y ganaderos aragoneses» y ha criticado que sigan repitiendo «el mismo guión de siempre», también en Europa.»Discuten de cara a la galería, pero al final están de acuerdo en lo fundamental: seguir utilizando al campo como moneda de cambio en los acuerdos comerciales internacionales».

Desde Teruel Existe, ha insistido en lo siguiente: «No estamos en contra del comercio, pero sí en contra de acuerdos que se hacen a costa de nuestros agricultores y ganaderos». Por ello, ha exigido «garantías reales, reciprocidad en las normas sanitarias, medioambientales y laborales, y medidas de protección eficaces», porque «al agricultor y ganadero europeo se le exige cada vez más, con mayores costes y menos margen, mientras se permite la entrada de productos más baratos que hunden los precios en origen».

AGRICULTURA Y GANADERÍA PROFESIONAL

Por su parte, Joaquín Gargallo, como ganadero de vacuno en la provincia de Teruel, ha planteado «quién gana y quién pierde con el acuerdo de Mercosur».

Según ha explicado, «gana Europa como bloque económico en determinados sectores industriales y de valor añadido, pero pierden los sectores agrícolas sensibles y tradicionales, y pierde la agricultura y ganadería profesional y familiar, que se ve abierta a una competencia de productos con menores exigencias y estándares de calidad, frente al modelo de agricultura y ganadería profesional en España».

Gargallo ha advertido de que esta pérdida no es solo económica, sino también territorial, porque estas explotaciones agropecuarias son «un elemento básico de su poblamiento».

«El libre comercio solo es aceptable con reglas claras y justas, y ahora mismo no lo es, porque aquí se nos exige tanto que no hay relevo generacional, mientras se permite la entrada de productos sin esas mismas exigencias», ha añadido.

El concejal y ganadero ha reclamado la aplicación real de las llamadas cláusulas espejo, de manera que los productos importados cumplan las mismas normas que se imponen a los productores europeos. «No es razonable que apenas se inspeccione un porcentaje mínimo de las importaciones, en torno al 0,083%, mientras se pone en riesgo la viabilidad de nuestro modelo agrario», ha manifestado.

Además, Gargallo ha alertado de los riesgos para la salud pública y la seguridad alimentaria, tanto para los productores como para los consumidores.

«Los ciudadanos deben saber que muchos de los alimentos que llegarán de Mercosur no cuentan con las mismas garantías sanitarias, con prácticas como el uso de antibióticos y hormonas prohibidas en la UE, lo que supone un riesgo añadido para la salud y para la sanidad pública», ha indicado.

En este sentido, ha defendido la necesidad de «apostar por circuitos cortos de comercialización y por una alimentación de proximidad», frente a un modelo que implica consumir productos que recorren miles de kilómetros y cuyo control es insuficiente. «Estos acuerdos benefician a las grandes corporaciones alimentarias, pero perjudican la soberanía alimentaria de los pueblos», ha añadido.

Por este motivo, ha considerado que el Gobierno de Aragón tiene que llevar a cabo una serie de medidas concentras, como una evaluación técnica del impacto del acuerdo en las explotaciones profesionales y familiares aragonesas; un análisis de sus consecuencias económicas y sociales sobre el sector primario; información transparente sobre los riesgos para los consumidores; y una estimación del impacto en la salud pública derivado de la entrada de alimentos producidos con sustancias prohibidas en la UE.

Para concluir, Pilar Buj ha cuestionado «a quienes ahora van de adalides de la agricultura y ganadería familiar, pero cuando han tenido la Consejería de Agricultura en sus manos han dado la espalda a los agricultores y ganaderos aragoneses».

«No nos fiamos de quienes ahora vienen a pedir el voto. No se puede gritar lo que el sector quiere oír y luego, cuando se gobierna, darle la espalda».

Frente a ello, la diputada de Teruel Existe y candidata a las Cortes de Aragón en las elecciones del 8-F ha reivindicado el papel de Teruel Existe y Aragón Existe como «la voz que nace desde abajo, desde el territorio y que nunca se ha escondido para llevar las reivindicaciones del campo aragonés a cualquier instancia, en Aragón, en España y en Europa».