París es una de las ciudades más visitadas del mundo y, también, una de las que más fama tiene de ser cara en Europa. Es difícil encontrar menús de calidad en esta región por menos de 15€. Sin embargo, difícil no quiere decir imposible. Seguramente ahora mismo estés pensando que la solución pasa por el ‘fast food’, ¡ERROR! No vamos a mostrarte la vía fácil porque queremos que disfrutes de auténtica comida parisina pero a precios razonables. Toma nota de algunas de las direcciones donde comer con ‘las tres B’: bueno, bonito y barato en París:

Chez Gladines. Esta cadena de restaurantes tiene hasta cinco locales repartidos por los barrios más emblemáticos de París. De estética retro y con un punto canalla ofrecen platos típicos del suroeste parisino. Sus precios son muy, pero que muy, económicos, sobre todo cuando veas el tamaño de sus ‘cazuelitas’. Si no tenéis mucho hambre pedid una plato principal para compartir.

30 Rue des cinq Diamants, 74 Boulevard des Batignolles, 11 bis Rue des Halle, 44 Boulevard Saint-Germain.

Hôtel du Nord. Este local está situado en uno de los barrios más moderno y con encanto de París. Cerca del canal de San Martín y entre tiendas vintage podrás disfrutar de este restaurante que ofrece una comida tradicional pero con un toque de frescura e innovación a muy buen precio. Su menú diario cuesta alrededor de 14€ con raciones bastantes generosas. El Hôtel du Nord también merece la pena ser visitado por su decoración y por disfrutar de su terraza los días que el tiempo lo permita. El brunch que realizan los domingos se sube un poco más de precio pero es uno de los que más fama tiene de la zona.

102, quai de Jemmapes.

La Crêperie de Josselin. No podemos irnos de Francia sin darnos el gustazo de probar una crepe y, sin duda, la Crêperie de Josselin es una de las mejores de la zona de Montparnas. La vas a localizar fácilmente porque lo normal es que en su exterior se formen grandes colas para probar su receta elaborada con la técnica de antaño, casi como se serviría hace siglos en la región de Bretonne.

Está en el número 67 de Rue du Montparnas.

Foyer de la Madelein. Sin duda, este local es uno de los que más encanto tiene de la lista. Este pequeño lugar sólo abre al medio día los días de entresemana, se trata de un pasillo alargado casi como si nos encontráramos en un tren con mesas situadas a ambos lados del pasillo pero con la diferencia de que se trata de la catatcumbas situadas bajo la emblemática iglesia de la Madelein. Justo aquí existe este restaurante ‘asociativo’, es decir, está relacionado con una asociación que brinda servicios a personas sin techo y por eso ofrecen un menú casero con recetas francesas que consta de entrada, plato principal y postre por 18 euros. No admite reservas.

Rue de Surene, 14; Abierto de lunes a viernes.

Le Bouillon Chartier. Este lugar sí que cumple y con creces las tres ‘B’. Se sitúa en un enclave estupendo entre el Louvre y el Palacio Real. Su carta ofrece gastronomía francesa de calidad, el trato en el restaurante -el cual, dicho sea de paso es muy bonito- es inmejorable y sus precios de lo más económico. Este espacio guarda gran reconocimiento entre los parisinos.

Rue du Fauboug Montmartre.

Pan Vin Fromage. Antes de nada tenemos que advertirte que este restaurante sólo abre en la hora de la cena y sirve a partir de las 19:00h. Es necesario reservar (+33 (0) 1 42 74 07 52). Este local está próximo al museo Pompidou y su decoración recuerda a una especie de bodega sencilla donde disfrutar si eres un amante del queso. Su especialidad en la carta son los platos de queso y pan. Tienen una buena variedad de lácteos, diferentes fondues y raclettes. Están deliciosas y suelen ser ligeras para que no resulten pesadas en una cena. Su precio sube un poco más que el resto de restaurantes de la lista pero merece la pena.

3, Rue Geoffroy-l’Angevin.

Hugo Resto. Posiblemente es uno de los locales con mejor calidad-precio de París. Un capricho para el paladar en un ambiente colorido, tranquilo y sencillo. Ideal para cenas con amigos. Gastronomía francesa de verdad a precios más que permisibles.

Rue Papillon, 12.