Pensar que una elaboración como la de un brownie precisa de harina para poder conseguir esa consistencia compacta es que todavía no has probado este que hoy nos propone la editorial Lunwerg a través del libro Brownies originales de Nueva York. Una receta para chocolateros y amantes de los frutos secos perfecta para combinar con un poco de helado.

Aprovecha para prepararlo en una cena y será el postre más deseado por tus invitados.

Ingredientes:

  • 150 g de chocolate con leche y avellanas picado
  • 115 g de mantequilla
  • 50 g de cacao en polvo de buena calidad
  • Media cucharadita de levadura química
  • Un cuarto de cucharadita de sal fina
  • 115 g de avellanas tostadas desmenuzadas en polvo fino en a batidora
  • 2 huevos medianos
  • 450 g de azúcar mascabado o de azúcar común
  • Los granos de una vaina de vainilla
  • 75 g de chocolate negro (72% de cacao máximo) cortado en pepitas helado
  • 1 molde cuadrado de 20 cm de lado y 5 cm de profundidad
  • Aceite para engrasar

Modo de preparación:

Precalentar el horno a 180º. Preparar y engrasar el molde.

Derretir el chocolate con leche y la mantequilla al baño maría removiendo de vez en cuando hasta obtener una mezcla homogénea. Dejar enfriar ligeramente.

Tamizar el cacao, la levadura y la sal. Mezclarlos con las avellanas en polvo. Batir los huevos, el azúcar y los granos de vainilla hasta obtener una consistencia homogénea. Incorporar poco a poco el chocolate ya enfriado y después los ingredientes secos. Echar la masa en el modle, espolvorear las pepitas de chocolate negro e incorporar con cuidado una parte de ellas; algunas deben quedar visibles. Hornear durante 45 minutos, hasta que los bordes queden ligeramente inflados y el centro esté en su punto. Verificar la cocción.

Dejar enfriar sobre una rejillla. Desmoldar el brownie. Cortar en 12 cuadrados. Estos brownies son igualmente deliciosos si se sirven calientes con helado, pero entonces es más difícil obtener cuadrados limpios.