Para los próximos desayunos o las tardes de fin de semana con la familia y amigos, una merienda a base del clásico brioche con una taza de chocolate es clave para endulzarnos los días previos a la Navidad. Para ello la editorial Lunwerg nos da los pasos necesarios para hacerlo en casa y comerlo calentito.

Ingredientes:

250 g de harina para pastelería

40 ml de leche

20 ml de agua de azahar

2 huevos enteros batidos para tortilla

1 sobre de levadura de panadero instantánea

4 g de sal

100 g de mantequilla cortada en pequeños trozos

50 g de azúcar

1 sobre de azúcar vainillado

1 cucharadita de café de zumo de limón (opcional)

1 piza de cúrcuma (opcional)

Modo de preparación:

Mezclamos la harina y la levadura de panadero instantánea. Añadimos la mantequilla blanca, cortada en trozos, el azúcar y el azúcar vainillado, el agua de azahar, los huevos batidos para tortilla y sal. Empezamos a amasar añadiendo la leche poco a poco. Incorporamos la cúrcuma y el zumo de limón. Amasamos bien con las palmas durante 10 minutos, trabajándola de forma regular hasta que esté muy elástica y se despegue de los dedos.

Ponemos la masa de pan enharinada en una ensaladera honda y con un poco de harina para que no se pegue, tapamos con un trapo húmedo y reservamos en un lugar templado (entre 22 y 26 °C). Dejamos reposar entre un hora y media y dos horas.

Una vez reposada, sacamos de pan y la amasamos rápidamente dejándola otra hora reposando. La volvemos a sacar y la amasamos dándole forma de barra y luego de corona: el centro se cerrará cuando la masa suba. Colocamos en la bandeja del horno enharinada y la dejamos reposar en un lugar templado durante una hora.

Precalentamos el horno a 180 °C. Extendemos con un pincel leche fría sobre la parte superior de la masa de pan. Horneamos durante 25 minutos. Si el brioche se dora demasiado, recubriremos con papel de aluminio.

Una vez esté listo, dejamos enfriar e bollo sobre una rejilla. Y listo para mojar en una taza de chocolate.