Parece ser que ir a Sao Pau y disfrutar de un buen trozo de foie gras va a ser imposible. Como ya anunció AP a finales del mes pasado, desde ahora será ilegal consumir o vender foie gras proveniente de patos u ocas alimentados forzosamente. ¿La razón? Una explicación bastante sencilla y obvia para el autor de la ley, el asesor del gobierno en la ciudad, Laercio Benko: “El foie gras es un aperitivo para los ricos. No hay ningún tipo de beneficio para la salud del consumidor y para fabricarlo es necesario someter a los animales a mucho sufrimiento”.

De momento la ley solamente se hace efectiva en Sao Paulo y ya hay algunos chefs como Alex Atala (D.O.M, 4to mejor restaurante del mundo según la lista ’50 Best’) que califican la media de “absurda” y que como informó el portal de noticias UOL, ve la ley como una prohibición de la libertad del consumidor: «¿Cómo puede una ciudad regular lo que puede o no puede comer una persona? ¿Dónde está el límite?

Según GranjasdeFoieGras.com, una investigación por la igualdad animal, “la producción de foie gras ha sido prohibida en Alemania, Argentina, Austria, California (EEUU), Dinamarca, Finlandia, Holanda, Inglaterra, Irlanda, Israel, Italia, Luxemburgo, Noruega, Polonia, República Checa, Suecia, Suiza, Turquía”. Aún así, en la Unión Europea solo está permitido en Francia, Bélgica, Hungría, Bulgaria y España. Aunque hay que tener cuidado y examinar la legislación de cada país porque si bien es cierto que algunos países prohíben su producción sí que aceptan su consumo y venta. En Brasil, ambos están prohibidos.

¿Será este el final del foie gras?