Quien haya viajado a México recientemente habrá visto que en las estaciones de metro y cerca de los autobuses públicos han aparecido unas máquinas de reciclaje bastante inusuales. Se llaman Biobox y es un proyecto que ha sido desarrollado por jóvenes mexicanos cuyo objetivo es el de premiar a la población en su esfuerzo por reciclar, tratando de incentivar cada vez a más y más personas. El funcionamiento de estas máquinas se activa cuando introduces latas de aluminio o envases PET en su interior, proporcionándote a cambio pasajes de transporte público.

Este proyecto, aunque está en sus inicios, lleva ya colocadas un total de 18 máquinas de reciclaje en toda la Ciudad de México. Cada una de estas máquinas tiene la capacidad de recibir hasta 400 botellas de plástico o latas de aluminio y, por cada uno de ellos, se cargan automáticamente en la tarjeta de transporte público 10 céntimos. El gobierno mexicano espera que a lo largo de este mes se instalen hasta 300 máquinas de reciclaje en todas las estaciones de metro.