¿Cuál es la forma más rápida de que la cerveza viaje de la fábrica a la embotelladora?

A través de una tubería subterránea en el casco medieval de la ciudad de Bruges, Bruselas.

De una fábrica cervecera a una planta embotelladora es el camino que sigue la cerveza de Bruges diariamente para su posterior comercialización, y el motivo no es otro que evitar que los camiones circulen por los adoquines del casco medieval de esta ciudad en los más de 500 trayectos anuales que un vehículo debería hacer para transportar esta bebida.

Por ese motivo, el gobierno de la ciudad decidió construir unas tuberías subterráneas de más de cuatro kilómetros de longitud y con una capacidad de más de 4.000 litros de cerveza por hora.

Esta iniciativa se ha convertido ya en un logro de la ciudad, lleva muchos años reclamando una alternativa a la habitual para evitar romper el casco antiguo, y se espera que muy pronto otras ciudades adapten esta iniciativa.