Roasted eggplant dip alimentacion receta comida nadie presentación cocina vegetariana cocina japonesa cocina dietético salsa tres objetos grisín sésamo tazón aperitivo plato alimentos cocinados berenjena alimento día interior remojar asado guarnición cocinado servir entrada tres naturaleza muerta imágen a color enfoque en primer plano primer plano copa photoalto

Aunque se esté terminando el verano, las comidas y cenas con amigos no se acaban. A veces incluso empiezan, pues septiembre es mes de reencuentros y puesta al día después de las vacaciones. Si en estas ocasiones de picoteo y aperitivos, eres de los que siempre hace hummus, cambia los garbanzos por berenjena y tendrás Baba Ganoush.

Hoy te explicamos como hacer esta crema de origen árabe. La tradición popular dice que quien lo prueba no podrá dejar de comerlo, ya que es un plato dulce y seductor, y que además al consumirlo se adquieren estas características de dulzura y seducción.

Más allá de dichos populares, lo que sí sabemos es que está buenísimo y que, si lo haces, seguro que no queda nada en el plato.

Ingredientes:

  • 1 berenjena grande (o dos pequeñas)

  • Zumo de medio limón

  • 2 dientes de ajo

  • 1 cucharada de tahina (pasta de sésamo)

  • Aceite de oliva virgen extra

  • 1 pizca de comino

  • Sal

  • Pimentón y semillas de sésamo tostado, para decorar (opcional)

  • Pan de pita o crudités para servir (opcional)

Preparación:

Precalentamos el horno a 200º y metemos las berenjenas durante una hora aproximadamente. Después las sacamos, dejamos que se enfríen y las pelamos.

Troceamos las berenjenas y las mezclamos con el zumo de medio limón, el ajo picado, la tahina, un chorrito de aceite de oliva, una pizca de comino y de sal. Si tienes aceite de sésamo, añádele un poquito, le dará un toque especial.

Ahora tenemos dos opciones: Podemos pasar todo por la batidora logrando una textura más cremosa y homogénea, o mezclar todo con las manos (o con ayuda de una cuchara), dejando una textura más consistente con la berenjena más presente.

Sea cual sea la textura elegida, probamos y rectificamos de sal y limón, si hiciese falta. Dejamos enfriar un poco y servimos aderezando con un chorrito de aceite de oliva, semillas de sésamo tostado y pimentón dulce. Acompañamos con pan de pita (que podemos hornear un poco para que esté más bueno) o con crudités de verdura.

En caso de que no tengas horno o quieras hacer la versión express, puedes hervir la berenjena en lugar de meterla en el horno, aunque el sabor y la textura no serán iguales.

Y si sobra baba ganouch (que será difícil), puedes aprovecharlo como salsa para una pasta. ¡Quedará genial!