La nostalgia es muy poderosa y sobre ella la comida juega un papel imprescindible. Se pone en marcha cuando olemos ese aroma a pan tostado con aceite que viene de la cocina y que nos lleva de vuelta a las mañanas en el pueblo, o cuando el primer mordisco de la croqueta nos recuerda a la de ese restaurante que fue nuestro favorito, pero que ya no existe. Porque los recuerdos en torno a la cocina son nuestro patrimonio y lo que nos conecta a cada uno con nuestra historia, pero también entre nosotros, seamos de la generación que seamos. Un valor que respetan y cuidan en McDonald’s, rescatando ingredientes y recetas que forman parte de nuestro imaginario. Así ocurre con la estrella de la temporada, la McExtreme PX, una hamburguesa que democratiza el sabor del vino Pedro Ximénez, un sabor muy nuestro, para conectar con todas las generaciones, pero sobre todo, con las más jóvenes.
“Siempre nos preguntamos cómo podemos seguir innovando en nuestro menú para que se eleve la experiencia del cliente. Queríamos dar con un sabor icónico, con carácter y, además, muy español”, explicaba durante el evento de presentación Héctor Rivero, responsable de Marca y Menú en McDonald’s España. Y para lograrlo se han servido del producto local, como acostumbra a hacer la compañía, ya que, como recuerda Paloma Cabral, directora de Impacto Corporativo de McDonald’s España, el 70% del valor de la cesta de McDonald’s es de origen local: la leche, la lechuga, el tomate, la cebolla, el pan o la carne. Una colaboración directa con el sector primario que se centra en poner en valor el maravilloso producto que sale de las explotaciones españolas, en las que siempre está presente la sostenibilidad y la innovación.

Así, esta nueva creación busca dar ese giro a los sabores familiares y reconocibles. Algo que han logrado a través de la salsa, desarrollada junto a Arte Oliva, proveedor cordobés que desde hace 15 años colabora con McDonald’s, Navisa, proveedor de PX asentado en Montilla, y el respaldo del Consejo Regulador de Pedro Ximénez. Esta se elabora con un 10% de vino PX D.O.P. Montilla-Moriles –seleccionado tras catar más de ocho marcas diferentes–, fondo de ternera y un toque de mostaza Dijon. Dulce y cremosa, es el complemento perfecto de la carne 100% vacuno y la cebolla caramelizada.
Irene Gómez, Product Specialist en McDonald’s España, detalla más sobre la receta para seguir haciéndonos la boca agua: “La salsa de Pedro Ximénez y la cebolla caramelizada aportan jugosidad y dulzor; los ahumados del bacon en tiras, el queso gouda y la cebolla frita aportan contraste y textura. Todo se equilibra con nuestra carne 100% vacuno para que cada bocado funcione como un conjunto completo”.


McExtreme PX es el resultado de más de un año de trabajo intenso entre distintos departamentos a lo largo de un proceso en el que ha sido clave la escucha activa. “Nuestra obsesión es saber qué quiere el consumidor y para responder a esa pregunta hay que salir, mirar y preguntar a la gente qué es lo que le gustaría encontrar en la McExtreme”, confiesa Héctor Rivero. La respuesta fueron los sabores tradicionales, pero desde un nuevo formato. A partir de ahí muchas pruebas y ajustes para garantizar, no solo el sabor perfecto sino también los altos estándares de calidad y seguridad alimentaria bajo los que se rige McDonald’s. Porque lo que ellos quieren es que la hamburguesa sea exactamente la misma un lunes a mediodía que un viernes noche.
Y, ya que esto va de reinterpretar lo clásico, aquí va nuestra propuesta de menú infalible contra la nostalgia: Pulled Pork Bites para empezar y McExtreme PX para continuar. Para chuparse los dedos.