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Así es la «estafa» de las empresas de patatas fritas que denuncia Joe Biden

El presidente de Estados Unidos criticó los precios desorbitados de los snacks y refrescos a pesar de que estos redujeran el tamaño de sus productos.

Desde que las patatas fritas entraron en nuestra dieta, siempre ha habido una queja generalista sobre lo grande que es el envase y la gran cantidad de aire protector que hay en vez del propio producto. Pues esta visión se ha acentuado cada vez más cuando en los últimos meses cuando se han visto en los supermercados paquetes de patatas con menos cantidad que antes, pero con el mismo precio.

Uno de los que más se ha quejado sobre esta situación ha sido el mismísimo presidente de los Estados Unidos, Joe Biden. «Si has notado que al comprar los paquetes de patatas fritas hay menos patatas, pero siguen costando lo mismo, déjame decirte que es una estafa. Ya he tenido suficiente de lo que llaman shrinkflation». Así de contundente fue el presidente americano en un vídeo que colgó en sus redes sociales horas antes de la Super Bowl 58.

Pero, ¿qué es la shrinkflation? Es un término que se utiliza para hablar sobre el problema de la contracción inflacionaria, la misma que ha elevado los precios de los productos alimenticios. Este problema afecta principalmente a la materia prima que se utiliza para crear diferentes productos, como las patatas fritas o los refrescos que hacía mención Joe Biden en su denuncia.

Y, ¿realmente es una estafa lo que están haciendo muchas empresas? No podríamos llamarlo estafa como tal, pero desde luego que es bastante polémica. Con el ánimo de investigar más a fondo sobre este asunto, el senado de Pensilvania, Bob Casey, arrojó algo más de luz sobre la shrinkflation. Por ejemplo, el fabricante General Mills redujo el tamaño de sus productos con etiqueta «Tamaño Familiar», pero mantuvo los mismos precios. Frito-Lay, la encargada de fabricar los famosos Doritos hizo lo mismo, reduciendo la bolsa de sus triangulares patatas de 9,75 onzas a 9,25 sin bajar el precio.

Pero no solo se ha visto esta táctica con los alimentos, también con productos del hogar como los rollos de papel higiénico. Charmin paso de vender sus rollos Ultra Soft de 264 hojas a 244 y los Ultra Soft Super Mega de 396 a 366 hojas.

El informe concluye con un mensaje claro: «No se puede negar que la contracción inflacionaria es real y que está teniendo un impacto mensurable en los presupuestos familiares. Pero todavía hay mucho que aprender sobre la táctica y su efecto total en los consumidores estadounidenses».

Críticas de las marcas

Aunque Joe Biden no mencionara ninguna marca en concreto en su vídeo, sí que aparecían algunas marcas, como Doritos, Oreo, Gatorade o Keebler donde algunas tenían la etiqueta «Formato Familiar». Esto provocó que la Consumer Brands Association se quejara de la denuncia de Biden: «Apreciamos que el presidente tenga que desviar la atención de la inflación que ha persistido durante su administración», explicó David Chavern, presidente de la CBA en un comunicado para Reuters.