Son los ajetes de toda la vida y esto no significa que vayan a desaparecer y tengamos que sacar el pañuelo blanco en señal de duelo, no, pero sí ven marchar su temporada y, aunque podamos seguir adquiriéndolos en grandes superficies, la tierra no volverá a dárnoslos hasta el año que viene.

Otro año más que nos toca esperar a marzo para degustar este producto (fresco), y no guardado como oro en paño en cámaras frigoríficas de las que ir tirando, y volver a saborear sus beneficios, que son muchos.

Un año más, adiós a los ajos tiernos

Conforman un ingrediente de cabecera en las cocinas españolas por su facilidad para aportar sabor y nutrientes en las comidas.

Un año más, adiós a los ajos tiernos

Estamos habituados a ver estos ajos tiernos o ajetes en revueltos de tortilla, pero también podemos verlos como plato único acompañados de salsa, como la mayonesa o tártara.

Un año más, adiós a los ajos tiernos

Sus versiones a la plancha y en tempura son las preferidas por gastronomías tan ricas como la coreana y la china.

Un año más, adiós a los ajos tiernos

Y para no confundirlos con los ajos que estamos acostumbrados a consumir, el dato diferenciador está en su recogida: los ajetes corresponden a la primera fase, cuando están tiernos, como su propio nombre indica.

Un año más, adiós a los ajos tiernos

De ahí que sea habitual verlos en las tiendas unidos a un tallo verde de color intenso (importante para reconocerlos).

Un año más, adiós a los ajos tiernos

Y desde el punto de vista nutricional son igual de sanos que los ajos, pero con una ventaja añadida: cuentan con un sabor menos intenso que los hace más comestibles.

Un año más, adiós a los ajos tiernos

¿Beneficios? Regula la tensión arterial alta, acelera el metabolismo, son diuréticos, aumentan las defensas y mejoran el sistema inmunitario y la circulación de la sangre.