Se acercan las navidades y es inevitable no acordarse de esas noches en familia en las que alguien siempre sacaba una botella de Anís del Mono, no solo para tomar una copa, si no para compartir un momento inolvidable entonando canciones, utilizando su mítica botella como improvisado instrumento. Y es que Anís del Mono forma parte de nuestra historia.

Es por ello que este año Anís del Mono quiere celebrar con nosotros su 150 aniversario con su icónica botella, vistiéndola de gala para homenajear el color cobre de los alambiques de su fábrica de Badalona, donde a día de hoy se sigue destilando su aceite esencial. No en vano, la botella de Anís del Mono ha guardado la esencia de la marca desde que en 1870 su fundador, Vicente Bosch, se inspirara para darle forma en un frasco de perfume adiamantado que compró en París para regalárselo a su mujer.

La etiqueta guarda un secreto

La etiqueta de Anís del Mono también guarda una anécdota secreta: esta encierra un error ortográfico que se produjo en la imprenta y que se ha mantenido a lo largo de su historia como seña de identidad. Si te fijas bien, te darás cuenta de que la palabra destilación está escrita con una doble “l”.

Sin embargo, la etiqueta de Anís del Mono guarda muchas más historias, puesto que su mítica imagen se debe a que Vicente Bosch en 1897 convocó el primer concurso de carteles de España, el cual ganó Ramón Casas, con sus pinturas “Mono y Mona”, y que seguro bien conoces. Pero ¿sabes por qué se eligió la imagen de un mono? Cuenta la leyenda que en una ocasión Vicente Bosch pidió a un amigo suyo de América que le mandara 1 o 2 monos. Le entendió mal y le envió ¡102 monos! El señor Bosch donó los animales al zoo de Barcelona, pero desde se conoció como “La Fábrica del Mono”. De ahí la peculiar imagen, por la que siempre se ha distinguido esta marca, la cual tiene rasgos humanoides que están basados ¡en el mismísimo Charles Darwin! Sin duda, un duda un guiño al debate de aquella época sobre la teoría de la evolución.

Desde entonces, la etiqueta de Anís del Mono ha servido como inspiración para diversos artistas, como Juan Gris o Piscasso, llegando a aparecer en alguna ocasión en gran pantalla e incluso acompañando a Rosalía en el videoclip de su conocida canción “Pienso en tu mirá”. ¿No te habías dado cuenta?

Cócteles divertidos y originales

Lo que está claro es que Anís del Mono es una marca que se fundó hace 150 años para quedarse. Y es que durante todo este tiempo no ha dejado de innovar y crear nuevas propuestas que te sorprendan y llenen de sabor tus momentos de ocio, incluso en tu propio hogar. Deja volar tu imaginación y prepara tú mismo un divertido cóctel con una de las variedades de Anís del Mono: Dulce, Seco, Carajillo y Crema. Mézclalas de las maneras más originales creando uno de los cócteles del Mono.

Dale un punto refrescante a tu limonada con un toque de Anís del Mono dulce, o inspírate en el mítico “Tequila Sunrise” para hacer un cóctel con la esencia del Anís del Mono Dulce, combinado con la frescura de la naranja, el interesante sabor de la granadina y el aroma del agua de azahar. El resultado será un Anís del Mono Sunrise que refrescará el paladar hasta de los sibaritas más exigentes.

De lo que no hay duda es de que, aunque estas navidades serán diferentes, Anís del Mono nos hará revivir la misma emoción que siempre nos provocan estas fiestas. Y es que esta marca ha sabido reinventar la tradición año tras año, y esperamos que lo haga durante 150 años más. ¿Ya estás deseando conocer cuál será su próxima novedad? Lo que es seguro es que será sorprendentemente deliciosa.

Deja un comentario