En el auge que hemos vivido de la cultura gastronómica en las últimas décadas han jugado un papel fundamental diferentes ingredientes que perfectamente combinados unos con otros han dado como resultado la receta del éxito de todo el sector. Y uno de ellos sin duda ha sido la comunicación. Porque en un mundo cada vez más globalizado y mediatizado, de poco sirve hacer las cosas bien si no se cuentan, si no se dan a conocer; y eso es precisamente lo que lleva haciendo Ana Escobar desde hace 25 años.

En 1994 fundó Acción y Comunicación, la primera agencia de relaciones públicas especializada en gastronomía, con la que daba rienda suelta profesional a aquello que realmente le hacía disfrutar a nivel personal: su pasión por el buen comer y el buen beber. Comenzó trabajando para restaurantes, divulgando lo que estos hacían pero no se conocía, y empezó a comprobar cómo esa labor repercutía favorablemente en aquellos negocios. Después llegó una marca de champagne y detrás el mundo del vino, de los destilados, los aceites, los quesos, el jamón ibérico, el foie, toda clase de productos gourmet… Y hasta hoy.

Ana lleva un cuarto de siglo organizando buenos eventos, como el que tuvo lugar anoche en The Kave, el último espacio ‘clandestino’ de Ramses (Madrid), donde periodistas, fotógrafos, ejecutivos de cuentas y demás integrantes de la ‘farándula’ gastronómica brindaron (brindamos) por sus 25 años de trayectoria. Y que cumpla muchos más.