Piensa en el desayuno. ¿Qué es lo primero que se te viene a la mente? Ahí está: el mítico zumo de naranja que no sabes si lo tomas por gusto, porque has heredado las costumbres de tu casa desde la infancia o porque te han dicho que es buenísimo para las defensas. Y en ningún caso te faltaría razón, pero conocemos otras opciones, igual de sanas, para completar las bebidas de tu desayuno.

Bebe zumo de naranja, jamás te diremos que no lo hagas porque nosotros mismos estamos abonados a este hábito, pero queremos mostrarte algunas alternativas tan sanas, ricas y coloridas como este cítrico tan otoñal.

¿Quieres seguir bebiendo cítrico para reforzar sus sistema inmunológico con vitaminas y minerales? Pásate al pomelo. Es igual de efectivo (en esta tarea) que la naranja, pero también te ayudará a adelgazar casi sin que te des cuenta.

Otra opción es beber zumo de limón (seguimos dándote tu aporte cítrico) o agua con limón. Harás mejor las digestiones y no tendrás en tu estómago la carga del desayuno durante toda la mañana.

¿Has probado el batido de avena? No suena muy apetitoso cuando te imaginas bebiendo semillas, pero sí lo es. Sobre todo cuando sepas que te estás bebiendo una auténtica fuente de beneficios como la fibra, la misma que ralentizará tus digestiones saciándote durante más tiempo.

Un zumo o batido de calabaza, según quieras combinarlo con leche o agua, también te ayudará en la tarea de favorecer tu sistema digestivo.