La Alaska al horno, postre por una parte, experimento de física por otra, no tiene una historia muy clara. Una explicación podría ser la poco probable idea de que a un cocinero del Hôtel de París (posiblemente Giroux o Blazac) se le ocurriera cocinar helado con un merengue.

Pero también al conde Rumford se le atribuye el invento, y a Charles Ranhofer, y hay quien se lo atribuye a un cocinero chino de nombre desconocido que es tuvo en Francia en 1967, como parte de una deleación china,

El secreto de este postre es que el aire frío encerrado en el merengue aísla el helado del calor al horno, mientras que el merengue (y también la base de bizcocho sobre la que se asienta) se doran. La Alaska al horno recibe también los nombres de tortilla noruega, suflé de tortilla con sorpresa, omelette norvégienne, tortilla sueca, Peña Santa y Alaska Florida.

*Contenido según Miscelánea Gastronómica de Schott, Ben Schott (El Aleph Editores, 2005).