Lo ha dicho en respuesta a la comparecencia del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y Albiach ha asegurado que el Ejecutivo catalán ha actuado «con celeridad» en el aislamiento de la zona afectada, en el entorno de Collserola (Barcelona), en informar a la ciudadanía y al sector y en activar los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE).
Sin embargo, ha destacado que «hay margen de mejora» más allá de este primer momento de gestión de la crisis y ha reclamado atender a un sector del que, textualmente, viven miles de personas, muchos de ellos en una situación externalizada, como autónomos y en situaciones muy precarias.
«El Govern debe poner en marcha un verdadero escudo social para proteger a los trabajadores y trabajadoras y a las pequeñas explotaciones integradas e independientes. Debemos ofrecer ayudas, no solo créditos», ha añadido Albiach.
También ha criticado la «precipitación» del Ejecutivo a la hora de mencionar el posible origen del brote –un bocadillo infectado– y el hecho de que la reducción de la población de jabalíes pueda abrir la puerta a la dispersión de los animales y ha instado a limitar las macrogranjas y priorizar explotaciones de ciclo cerrado.