En un vídeo, el subinspector jefe del Área Básica de Agents Rurals del Vallès Occidental (Barcelona), David Gàmiz, señala que estos puntos coinciden con los principales corredores naturales e infraestructuras que la fauna salvaje utiliza en sus desplazamientos y que coinciden con vías como la AP-7, la C-58, la C-16, la B-23 y el tramo de vía de la R4 entre Sabadell y Terrassa (Barcelona).
El objetivo que persigue la colocación de las barreras físicas es «impedir que los jabalíes puedan salir de la zona afectada» y propagar el virus en otros territorios, por lo que estos pasos de control, que están georreferenciados, se revisan diariamente para comprobar su efectividad.