Las segundas partes nunca fueron muy buenas pero si son para avisar de los restaurantes que nos quieren agradar el agosto abriendo sus puertas de par en par el número II cobra un mayor significado. Ya nos pusimos las botas anunciando algunos de los restaurantes que no defraudan en agosto pero parece ser que no fue suficiente, que hay hambre y que hay ganas de más. Así que aquí van, los restaurantes que no cierran por vacaciones este agosto de 2015:

TATEL

Esta es una de las aperturas de 2015 que más ha dado de que hablar y que ha logrado equiparar el nivel de las expectativas con el de su cocina. Con socios como Rafael Nadal, Enrique Iglesias y Pau Gasol es normal que el revuelo se monte con tan facilidad, aunque tampoco es de extrañar tras probar su cuidada oferta gastronómica pensada por Nino Redruello: boqueroncitos limpios al ajo y fritos al revés o la tortilla trufada, el arroz seco y limpio de mar, la lubina confitada y escalope de ternera San Román. Perderse en su barra y carta de cocktails es también un planazo veraniego que no debe pasar desapercibido. Paseo de la Castellana, 36.

LA CARMENCITA / CELSO Y MANOLO

Con fiestas tan castizas durante el mes de agosto es normal (y de agradecer) que esta taberna refinada se una a la celebración sirviendo fritos de la casa como las croquetas o las rabas de Santander, almejas finas o los mejillones. Entre coloridos azulejos y un ambiente relajado, el placer se encuentra en una copa de vermut o un guiso hecho casi casi a la imagen y semejanza que el que bebían nuestros abuelos. Libertad, 16. Si quieres más Carmencita, más ambiente castizo y unas alitas de pollo ecológico o rabas del Cantábrico ya sabes, directito a la acera de enfrente a visitar al hermano pequeño: Celso y Manolo. Libertad,1

EL GORDO DE VELÁZQUEZ

El barrio de Salamanca no se queda atrás y atrae a los madrileños que se quedan en la ciudad y a los turistas que no tienen miedo de afrontarse al verano de la capital. Ver y ser visto está permitido en El Gordo, pero también meterse entre pecho y espalda un banquete repleto de producto de temporada y platos que combinan más que bien con una terraza: salmorejo de Antequera, la ensalada de tomate con crema de Torta del Casar, las verduras de la huerta en cocotte o el ceviche de corvina. Velázquez, 80

ASGAYA

Si de terrazas va la cosa este restaurante no se queda atrás. Aquí la oferta se centra en una cocina asturiana llevada a la máxima expresión y sofisticación con una técnica que hace evolucionar los platos típicos del norte como unas verduras de la huerta, carnes, mariscos y pescados o unas típicas fabes asturianas. Doctor Fleming, 52.

EL MIRADOR DEL THYSSEN

¿Arte, gastronomía y terraza juntos en un solo lugar? Probablemente esto es la perfección veraniega y más aún porque son 250 metros cuadrados los que harán las noches de agosto algunas de las más memorables. El plan es redondo porque después de visitar alguna de las exhibiciones temporales del museo o de pasearse (una vez más) por la exposición permanente de unos de los museos emblema de la capital la cita se cierra con broche de oro y una carta mediterránea con guiños internacionales. Paseo del Prado, 8.

SEXTO

Si ya contamos en nuestra edición impresa acerca de Music For Foodies, la nueva (y rockera) iniciativa de este restaurante situado en un edificio histórico de la calle Fernando VI, ahora toca recordar que en agosto también es posible cenar en su terraza.