Desde la pandemia, mucha gente ha apostado por alejarse de las grandes ciudades y trasladarse a lugares rurales, donde la vida se vive de otra manera. Algunos cocineros también han llevado sus cocinas a territorios apartados de las urbes más pobladas para apostar por desarrollar su propuesta gastronómica en sus pueblos de origen.
Aquí, los ingredientes más cercanos llenan las cartas que complementan la cocina tradicional con las técnicas más novedosas. De esta manera, INTEROVIC, la interprofesional de la carne de cordero, lechal y cabrito, ha reunido a siete cocineros que decidieron volver a sus raíces en busca de una forma de vida y de cocinar más sostenible. De esta forma, le dan el protagonismo a un producto de siempre: el cordero. Durante el mes de octubre, esta carne será uno de los principales ingredientes que se podrá encontrar en sus cartas.


Esta ruta comienza en Ansils, localizado en Anciles, Huesca. La cocinera Iris Jordán ha creado un Paquito de cordero, un sandwich de cuello de cordero condimentado con cebolla, pasas, ciruelas y vino rancio, con un toque final de salsa de sesos de cordero, frambuesas y menta. El viaje continúa en Matapozuelos, un pueblo de Valladolid de mil habitantes donde Miguel Ángel de la Cruz apostó por Botica Matapozuelos hace más de 25 años. De la Cruz ha elaborado una pierna de cordero lechal glaseada con jugo de cordero, miel del propio territorio y hierbas silvestres.


Por su parte, el chef Samuel Moreno, en Sigüenza, ha creado un arroz de interior con mollejas de cordero en su restaurante familiar Molino de Alcuneza. La propuesta de Alejandro Hernández con Versátil, en Zarza de Granadilla, Cáceres, se basa en un taco de paletilla de cordero acompañada con puré de patatas y el jugo de la propia carne, café y chocolate.


En Ávila se encuentra Barro, de Carlos Casilla, que ha creado un plato de lomo de cordero a la parrilla acompañado con fideos de tupinambo con setas y trufa. Sin salir de Castilla y León pasamos a Quintanarejo, en Soria, y encontramos Baluarte Quitanarejo de Óscar García, donde el cuello de cordero en su jugo con manzana agria del pueblo y brotes frescos es la apuesta de este mes.


Por último, el chef Jorge Muñoz y su equipo de OSA, en Madrid, han diseñado un pase fijo que estará disponible hasta Navidad que incluye un despiece del cordero, aprovechando la totalidad de este e incorporándolo a un menú exclusivo.
Un recorrido por distintos puntos de España con un objetivo común: mostrar que detrás de cada plato de esta carne hay un ganadero, un pastor y una manera de producir estrechamente ligada al medio rural. Un gran homenaje a un producto muy común de la gastronomía española y una apuesta por mantener vivo lo más tradicional.