Gastro

Museo del Jamón abre La Tasca, una nueva oda al Madrid castizo

La institución del jamón suma una nueva dirección a su trayectoria y amplía su propuesta con un concepto centrado en la gastronomía y los formatos tradicionales de Madrid.

Museo del Jamón

Museo del Jamón amplía su presencia en el centro de Madrid con La Tasca, un nuevo espacio situado en el número 11 de Cava de San Miguel, a pocos metros de Plaza Mayor y en pleno Madrid de los Austrias. El proyecto recupera el concepto tradicional de tasca madrileña y lo incorpora a la propuesta gastronómica de la compañía, con el jamón y los ibéricos como principales protagonistas.

La nueva apertura, que responde a un plan de expansión del icono madrileño, combina una oferta centrada en productos reconocibles de la gastronomía castiza con un formato pensado tanto para el picoteo como para comidas más pausadas. La carta incluye tostas, gildas, vermú y guisos, además de una selección de jamones e ibéricos, que mantienen las señas de identidad de Museo del Jamón, pero se abren hacia otros clásicos de la cocina y la cultura gastronómica de la capital.

La Tasca nace con la intención de recuperar algunos de los formatos más habituales de la hostelería madrileña: la barra, el aperitivo, los platos para compartir y los guisos tradicionales. El espacio está planteado como un punto de encuentro informal para tomar algo durante un paseo por el centro, reunirse con amigos o sentarse a comer.

El jamón continúa teniendo un papel central, acompañado por los ibéricos y por la figura del guía jamonero. A esta oferta se suman propuestas como las tostas, las gildas y el vermú, que completan una carta vinculada a los sabores y costumbres más reconocibles de la ciudad.

La distribución del local permite distintos tipos de visita. La Tasca cuenta con jamonería, barra y dos salones, de manera que la experiencia puede adaptarse tanto a un consumo más rápido en barra como a una comida o cena sentados.

Cava de San Miguel, una ubicación histórica

La elección de Cava de San Miguel responde también a la relación del proyecto con el Madrid más tradicional. La calle se encuentra a espaldas de Plaza Mayor y conserva parte de la configuración histórica del centro de la ciudad. Su nombre procede del antiguo foso defensivo que discurría por esta zona antes de la expansión urbana de Madrid.

El número 11, además, cuenta con una vinculación literaria. Benito Pérez Galdós situó en este edificio la vivienda de Fortunata, uno de los personajes principales de Fortunata y Jacinta. El Ayuntamiento de Madrid instaló posteriormente una placa en el inmueble dedicada al personaje con motivo de los actos celebrados por el centenario del escritor.