Los bares son sitios sagrados en nuestro país. Tanto es así, que en Tapas decidimos crear por primera vez nuestra Guía de Bares donde hemos hecho un gran recorrido por toda España para reunir los mejores en nuestras páginas. Pero, ¿qué tiene que tener un buen bar? Eso es algo muy relativo. Cada uno tiene su favorito por algo, ya sea una tapa, el buen trato por parte de los camareros o que simplemente lo asocia a un momento feliz. Sea lo que sea, estos locales que inundan España se han convertido en mucho más que un simple lugar donde vas a tomar algo: los bares forman parte de quienes somos y de nuestra cultura.
Ahora llega septiembre y con ello la vuelta a la rutina. Trabajo, madrugar, dejar atrás el descanso de la playita… pero ninguna depresión postvacacional persiste tras el primer «¿nos tomamos una caña rápida al salir?» en la terraza de siempre. Desde Tapas, te proponemos estas cuatro opciones, perfectas para desconectar un rato y evadirse de la realidad.
EL POLLO (BARCELONA)


Ese plato serigrafiado, con el círculo concéntrico que enmarca la tapa, la ración, es un punto de partida interesante para un bar. Hay algo de orgullo de pertenencia a la comunidad (en términos algo viejunos hablaríamos incluso de parroquia) que se reúne en él. Y en El Pollo de Barcelona sucede. Barrio: El Raval. Fundación: 1987. ¡Aún es joven!. Cocina: ¿vasca? No tanto. Pero su alma –el cocinero Aimar Córdoba– sí lo es. Su icono de culto es la tortilla (con txapela, ergo relleno). Ojo a sus ostras aliñadas.
📍¿Dónde? En calle Tigre, 31.
LA GLORIA CARABANCHEL (MADRID)


La periferia es caldo de cultivo para el new age del bar. Quitemos un poco la etiqueta de la solera y demos cancha a los que apuestan por el concepto. Ahí se enmarca la encomiable labor de la cordobesa Sol Pérez-Fragero, detrás ya de La Gloria (Noviciado) y de Josefita (Malasaña), en Madrid. Acaba de salir del centro para apostar por un punto emergente como es Carabanchel. “Bar de barrio, para el barrio”, dice. ¿Sus tapas? Mazamorra, flamenquines, mollete de lomo en manteca… Sabe a sur.
📍¿Dónde? En calle General Martín Cerezo, 3.
EL BUEN (MADRID)


Hay metapoesía del buen bar en espacios como el que Ángel Zalduegui y Borja Conde han creado en pleno barrio de Salamanca. Zona pija, sí, pero el bar iguala cuando destila hospitalidad. Se puede desterrar (y se debe) ese encanto de lo decadente. El concepto, en el espacio, se puede sofisticar sin perder un ápice de todo lo que hace vibrar a estos lugares. Barras altas con cubiteras integradas –¡viva el champagne (y el txacolí)!–, codo, taburetes y una buena terraza. Hay laterío fino, pero lo que seduce es su cocina: pepito de chistorra, minutejo, empanadilla (de pollo en escabeche) o sus huevos ‘desgraciaos’.
📍¿Dónde? En calle de los Hermanos Bécquer, 5.
CENTRAL BAR (VALENCIA)


El bar de un mercado tiene su propia categoría. Y el que traemos a esta selección está en el olimpo. Y no solo porque detrás de él esté el hambre y la creatividad de un cocinero como Ricard Camarena (dos estrellas Michelin en su restaurante homónimo de Valencia). Tampoco porque esté dentro de uno de los mercados más bonitos de España (y plagados de vida). Sino porque concita todo lo maravilloso de un bar. Guarda cola y vive un esmorzaret de altura. Pide sus bravas, el all i pebre o lo que quieras, pero cómete, por favor, uno de sus bocadillos (el blanco y negro con pisto está para llorar).
📍¿Dónde? En plaza de la Ciutat de Bruges, s/n.