Table echará el cierre el próximo 22 de diciembre, día en el que se servirá su último servicio. Así lo ha indicado el cocinero y dueño del restaurante, Bruno Verjus, en una entrevista para un medio y se reafirmaba en una publicación en su perfil de Instagram, donde explicaba sus razones y se despide de su emblemático local. Tras 14 años de historia y consolidado como uno de los restaurantes dentro del top 10 mundial durante 3 años seguidos, el chef ha decidido que la aventura de Table terminará este año.
Los motivos que ha dado son bastante claros. Ahora que está en la cima y tras muchos éxitos, el cocinero de 67 años afirma que es el mejor momento para dejar este concepto gastronómico que a él le ha emocionado durante más de una década. Pero él no quiere parar, sino que busca explorar nuevos caminos y volver a desarrollar su curiosidad culinaria dejando a un lado el fine dining tradicional. En esta carta, Verjus ha realizado una crítica al lujo tradicional, planteando que el concepto de este han ido cambiando, al igual que el mundo y la sociedad. Defiende el disfrute directo de los comensales y dejar a un lado tanta ceremonia y teatralidad que, para él, rodea a la alta cocina creativa de hoy en día.
El cocinero francés hace hincapié en que ya no se siente cómodo con lo que significa la alta cocina ahora. En Table el buen servicio, la gran calidad de los productos y la satisfacción de los comensales han sido los valores que han hecho de este restaurante parisino uno de los más reconocidos ya no sólo a nivel nacional, sino a nivel mundial.
¿Un nuevo proyecto a la vista?



A pesar de bajar la persiana de Table, Bruno Verjus ha indicado en su comunicado que esto no acaba aquí. El cocinero introduce Fast Lane, un nuevo concepto de cocina que él mismo bautiza que no es comida rápida ni alta cocina tradicional, sino una alta gastronomía que se adapta: ingredientes de una calidad muy alta, con un buen trato, pero con un formato que sea mucho más accesible para el público, al igual que ágil y simple. No ha indicado cual serán sus siguientes paso en el mundo de la gastronomía, pero su ilusión sigue estando ahí. Para él, «el futuro del lujo no es tener más, sino necesitar menos.«