Actualidad

Two Many Chefs convierte una azotea de Madrid en el restaurante más apetecible del verano

Cinco noches, seis chefs y una azotea: el ciclo gastronómico de The Hat reúne algunas de las cocinas más interesantes de Madrid en cenas irrepetibles bajo el cielo de La Latina.

Lis Ra (Na Num), Genaro Celia y Agustín Mikielievich (Insurgente), Pablo López (Brutalista), Javier Aparicio (La Raquetista), Roberto Martínez (Tripea) e Irene Amat (Itama) protagonizan cinco cenas irrepetibles en el rooftop de The Hat

Hay algo profundamente madrileño en cenar en una azotea cuando cae el sol. Quizá sea la luz dorada que rebota sobre los tejados del Madrid de los Austrias. Quizá sea esa sensación de que la ciudad, lejos de apagarse, apenas está calentando motores. O quizá sea simplemente que algunas de las mejores conversaciones de nuestra vida han ocurrido alrededor de una mesa al aire libre.

Este junio, Madrid recupera una de esas ideas que parecen demasiado buenas para quedarse en una sola edición. Se llama Two Many Chefs y convierte el rooftop de The Hat, en pleno corazón de La Latina, en un restaurante efímero donde algunos de los cocineros más interesantes de la ciudad abandonan por una noche sus cocinas habituales para cocinar bajo las estrellas.

La idea nació hace años de la mano de Ignacio García y Ana Martínez, propietarios de The Hat, con una premisa sencilla: sacar a algunos de los cocineros más interesantes de Madrid de su entorno habitual y darles libertad para cocinar en un contexto diferente. El resultado fue una serie de cenas que mezclaban gastronomía, conversación y ese espíritu despreocupado que solo aparece cuando una terraza se llena de desconocidos que terminan hablando como viejos amigos.

Ahora la premisa es tan sencilla como irresistible: cinco noches, cinco menús irrepetibles, cinco cocineros con personalidad propia y únicamente 60 comensales por servicio.

Nada de segundas oportunidades.

El lujo contemporáneo: conseguir mesa

En una época en la que muchas de las experiencias gastronómicas más deseadas implican listas de espera, reservas imposibles o calendarios que parecen oposiciones, Two Many Chefs propone algo diferente. No se trata de abrir un nuevo restaurante ni de perseguir estrellas. Se trata de reunir durante unas horas a cocineros que están definiendo la identidad gastronómica de Madrid y darles total libertad para crear.

Lo curioso es que todos los protagonistas de esta edición comparten una característica inesperada: ninguno tiene terraza.

Por eso la azotea de The Hat se convierte en algo más que un escenario. Es una oportunidad para ver cómo cambia una cocina cuando sale de sus cuatro paredes y se encuentra con el cielo abierto, las vistas de los campanarios de La Latina y una copa en la mano.

De Corea a Buenos Aires pasando por Chueca

La primera cita corre a cargo de Lis Ra, alma de Na Num y responsable de una de las aperturas más comentadas de los últimos tiempos.

Su historia parece escrita por un novelista gastronómico: padres coreanos, infancia en Argentina y aterrizaje en Madrid para construir una cocina que desafía cualquier etiqueta sencilla. Sus platos mezclan fermentaciones, técnica contemporánea y memoria familiar. El resultado no es coreano, ni argentino, ni madrileño. Es simplemente Na Num.

Insurgente o cómo romper las reglas

Si hay una cena destinada a generar conversación es la de Insurgente. Genaro Celia y Agustín Mikielievich representan una de las corrientes más estimulantes de la gastronomía madrileña actual: cocineros técnicamente impecables que han decidido alejarse de la solemnidad. Desde su pequeño espacio en el Mercado de Chamberí sirven una cocina que cruza Latinoamérica, Japón y el Mediterráneo sin pedir permiso a nadie.

Su menú para The Hat promete exactamente lo mismo. Viendo algunos adelantos —steak tartare, tiradito de vieira, pan bao casero, caballa ahumada o anticucho de molleja— la palabra «insurgente» parece perfectamente elegida.

La nueva generación de cocineros madrileños

El cartel continúa con Pablo López y su Brutalista, posiblemente uno de los restaurantes que mejor ha entendido cómo reinterpretar la cocina española sin convertirla en un ejercicio de nostalgia. Después llegará Javier Aparicio, cuya Raquetista lleva años demostrando que una taberna puede ser contemporánea sin perder un ápice de identidad.

Y cerrará Roberto Martínez, chef de Tripea y responsable de uno de los fenómenos gastronómicos más fascinantes de Madrid. Su pequeño puesto en el Mercado de Vallehermoso se ha convertido en una especie de secreto a voces donde la cocina peruana dialoga con el sudeste asiático en uno de los menús degustación con mejor relación entre creatividad y disfrute de la ciudad.

El postre que tiene lista de seguidores

Como ocurre en las mejores historias gastronómicas, aquí también hay un personaje secundario que amenaza con robar protagonismo. Se llama Irene Amat y es la fundadora de Itama, una pastelería que en cuestión de meses ha pasado de ser una novedad a convertirse en objeto de peregrinación para los amantes del dulce.

Sus creaciones acompañarán varias de las cenas del ciclo y aportarán el cierre perfecto a una experiencia que entiende algo fundamental: una gran cena siempre merece un gran final.

Comer Madrid desde las alturas

Más allá de los nombres propios, el verdadero atractivo de Two Many Chefs es la sensación de estar participando en algo que solo ocurrirá una vez. No habrá dos menús iguales. No habrá una segunda fecha. No habrá una próxima semana para probarlo. Solo una noche de junio, una mesa compartida, algunos de los cocineros más interesantes de la ciudad y una azotea que mira directamente al corazón de Madrid.

Y quizá esa sea la definición más exacta del lujo gastronómico contemporáneo: experiencias que no se pueden repetir, pero que se recuerdan durante mucho tiempo.