Madrid se prepara para dar la bienvenida a la primera edición del Festival Ñam Ñam los próximos días 9 y 10 de mayo. En un escenario donde la vanguardia culinaria y la tradición se dan la mano, el evento nace con un aliado natural que entiende, mejor que nadie, el ritmo de la capital: Mahou.
Fundada en Madrid en 1890, la cervecera no es solo una marca; es un símbolo cultural que ha acompañado la vida de la ciudad durante más de un siglo. En este debut del festival, Mahou asume un rol protagonista liderando la propuesta de maridaje, aportando su variedad de cervezas para elevar una experiencia gastronómica que busca, ante todo, autenticidad. La ecuación es clara: en una celebración que rinde culto al producto y al encuentro social en Madrid, la presencia de su cerveza más icónica es el componente que termina de dar sentido a la propuesta.
Para entender la visión de la compañía tras esta colaboración y cómo la marca sigue impulsando la cultura del encuentro, hablamos con Silvia Delgado, directora de Marketing de Mahou, quien analiza las claves de esta alianza estratégica en el corazón de la capital.

¿Qué significa para vosotros formar parte de la primera edición del Festival Ñam Ñam internacional independiente de experiencias gastronómicas?
Para nosotros es un orgullo formar parte de la primera edición de Ñam Ñam, un festival que celebra la gastronomía desde una mirada innovadora y experiencial. Además, lo hacemos en Madrid, la ciudad que nos vio nacer y a la que estamos muy ligados gracias a su cultura gastronómica y a su evolución, por lo que apoyar iniciativas que impulsan ese espíritu creativo y abierto al mundo encaja plenamente con nuestro ADN.
¿Cuál es el valor principal que compartís con la filosofía del festival?
En Mahou apostamos por crear experiencias cinco estrellas en torno a la gastronomía, algo que encaja a la perfección con el espíritu de Ñam Ñam Festival. Desde nuestros orígenes hemos estado muy ligados al territorio de la gastronomía, apostando por una amplia gama de cervezas que se adaptan a distintos momentos y maridan con todo tipo de sabores. Como la cervecera española más premiada del mundo seguimos reforzando nuestro compromiso con la hostelería,
Si tuvierais que definir la experiencia que el público vivirá en vuestro espacio con una sola palabra, ¿Cuál sería?
Calidad cinco de cinco.


Mahou ha visto crecer a Madrid desde 1890. ¿Cómo ha evolucionado el paladar de los madrileños y cómo se refleja esa evolución en las variedades que traeréis al festival?
El paladar madrileño ha evolucionado hacia una mayor curiosidad y apertura a nuevos sabores. Hoy se buscan sabores más diversos y propuestas innovadoras. En Mahou podemos acompañar esa evolución con las distintas referencias de nuestro portfolio, incorporando variedades que responden a distintos gustos y momentos de consumo, como Mahou 0,0 Rubia o Mahou Reserva, que estarán presentes en el festival para enriquecer la experiencia gastronómica.
La barra de Mahou suele ser el punto de encuentro por excelencia. ¿Qué ambiente esperáis generar en un evento que mezcla lo gastronómico con lo festivo?
Queremos recrear ese espíritu de barra que siempre invita a quedarse, y compartir con los demás. Queremos crear un espacio cercano donde la cerveza sea el hilo conductor entre la gastronomía y el ocio, generando un ambiente único, pero a la vez acogedor. Un ambiente cinco de cinco.

Para alguien que viene a Ñam Ñam a probar platos innovadores, ¿cuál es vuestro «consejo cervecero» para un maridaje perfecto?
El mejor consejo es dejarse llevar y experimentar probando con referencias como Mahou Cinco Estrellas, Mahou Reserva o Mahou 0,0 Rubia. Las cervezas más ligeras y frescas funcionan muy bien con sabores más delicados, mientras que las variedades con más cuerpo pueden potenciar platos más intensos. Lo importante es atreverse a probar combinaciones nuevas y disfrutar del proceso.
¿Qué importancia tiene para Mahou apoyar eventos que nacen con una identidad tan puramente madrileña?
Para nosotros es fundamental. Madrid forma parte clave de nuestra historia y de nuestra identidad, y apoyar iniciativas que nacen aquí, que ponen en valor la cultura gastronómica y cervecera, es una forma de devolver a la ciudad todo lo que nos ha dado. Además, refuerza nuestro compromiso con el tejido cultural y gastronómico local en pleno auge.