Los cierres gastronómicos son el reflejo de un paradigma mucho mayor que lo atraviesa todo: la gentrificación de las grandes ciudades. Petramora ha sido otra de las víctimas que se ha visto obligada a echar el cierre tras tres años de actividad física en Chueca.

El colmado moderno más querido de los madrileños llegaría a la Calle Barquillo en 2023, extendiendo su tienda online a la vida real. Como marketplace especializado en productos gourmet de pequeños y medianos productores, Petramora abría su primera tienda física en el corazón de la capital con el objetivo de acercar al barrio su proyecto, sus carnes de pasto y sus lácteos, así como una sección de preparados frescos y saludables preparados por el chef barcelonés Jordi Vilá.
En su espacio también podían encontrarse productos como embutidos aceites, quesos artesanos, conservas y una curada selección de vinos propia con D.O. Era, al fin y al cabo, una casa para todos.

El cierre de Petramora se produce en tiempos complicados para el retail gastronómico y los pequeños negocios, los cuales ya no pueden continuar sosteniendo un alquiler, un restaurante o un espacio en el centro de la ciudad. A pesar de todo, la tienda gourmet continuará vendiendo sus productos desde el lugar en el que empezó todo: su página web.