Tras llevarse el premio a mejor actor en los Oscar por su papel en ‘Sinners’, y agradecer la figura de aquellos actores racializados que le ‘precedieron’, Michael B. Jordan quiso celebrar el hito desde un escenario clásico cuando hablamos del «after» de la gala.
El domingo 15 de marzo, el intérprete se bajó del escenario para humanizarse en uno de los establecimientos de In-N-Out, muy cerca del Dolby Theatre (Los Ángeles). Michael B. Jordan optó por cenar en una de las cadenas de hamburguesas más reputadas de Hollywood, a la que acudió -aún extasiado- con su trofeo para seguir la tradición. Y es que, a lo largo de los últimos años, hemos podido ver cómo éste se ha convertido en el spot favorito en el que las estrellas se alinean para celebrar sus premios.

Más allá de celebrities como las Kardashian o Britney Spears, actrices como Julia Roberts, Reese Witherspoon han festejado sus galardones en la hamburguesería; al igual que Paul Giamatti tras hacerse en los Globos de Oro con el premio a mejor actor de comedia o musical por su papel en ‘The Holdovers’.
El protagonista de ‘Sinners’ quiso así experimentar la misma sensación personándose en el restaurante con un elegante traje marrón, y su Oscar en mano. Lo siguiente llegó solo: generar revuelo, firmar autógrafos, posar con los empleados y protagonizar escenas virales que fueron aplaudidas por los presentes, y después en las redes sociales.
La obsesión de los famosos por cenar en In-N-Out tras los Oscars u otros premios relevantes sigue estando más presente que nunca. Una tendencia ‘gastronómica’ sobre la que en su día Jimmy Kimmel intentó encontrarle una explicación: «Creo que en parte es porque cuando la gente está en Los Ángeles, una de las cosas de su lista es ir a In-N-Out -y hay mucha gente que está en Los Ángeles sólo por los Oscar-, así que acaban diciendo: ‘Vale». ‘Además, te entra mucha hambre, así que In-N-Out es sin duda la tradición de las galas de premios.»