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El crujido como experiencia sensorial

Como un alimento que nace de la observación del mercado y de la reflexión profesional, Pan Cristallino es una reinterpretación moderna del saber hacer del panadero tradicional.

Cuando uno aprecia el resultado, lo que está percibiendo es el final de un proceso que ha sido largo y laborioso. Eso es lo que ocurre al degustar un trozo de Pan Cristallino, ya que ese pedazo de pan crujiente y tierno es el reflejo de un trabajo que ha necesitado del encuentro de dos mundos en apariencia diferentes, pero muy compatibles. Por un lado, los factores y técnicas propias de la tradición panadera, como son la elección de materias primas de alta calidad, el empleo de masa madre y un nivel de hidratación muy elevado. Por el otro, el uso de las tecnologías actuales y específicas aplicadas en la fase de cocción. Ese entendimiento entre lo tradicional y lo innovador es lo que hace de Pan Cristallino un producto único, un pan diferente. Además, con esta reinterpretación del saber hacer del panadero, el alimento se adapta a las necesidades y exigencias del consumidor actual, que busca sabor y calidad, pero también regularidad del producto.

Cuando se disfruta, lo primero que se aprecia es el característico crujido de Pan Cristallino, después, al abrirlo, la miga elástica y jugosa, consecuencia de la alta hidratación y el equilibrio entre ingredientes y fermentación. Sólo así se logra una estructura extremadamente suave y una miga muy alveolada, que hacen de Pan Cristallino el ideal para disfrutarlo solo, con un poco de AOVE o también acompañado de embutido. Y es que es natural, pero, al mismo tiempo repleto de carácter, consecuencia del uso de la masa madre, que confiere sabor al producto. Porque todo panadero sabe que la masa madre es imprescindible para hacer un buen pan; es el origen de este alimento y le dota de múltiples beneficios.

Y como fundamental es la masa madre, lo mismo ocurre con la innovación, que permite que la panadería disponga de herramientas y soluciones actuales para afrontar nuevos desafíos, tanto sobre el producto como sobre el proceso. Por este motivo, la receta de Pan Cristallino no es la misma que la de los comienzos, ya que ha ido incorporando nuevos ingredientes y optimizando el proceso para hacerlo más eficiente. Una evolución que, sin embargo, no ha provocado que este pan pierda su esencia.