Lo ordinario tiene su parte en lo extraordinario. El arte no solo consiste en elementos que nos transporten a otra realidad. El arte también nos recuerda cuál es la nuestra. Aquel camuflaje invisible que pasa desapercibido diariamente. Aquellos objetos que están tan integrados en nuestra vida cuya belleza se traduce por funcionalidad. Por necesidad. André Ricard (Barcelona, 1929) los supo entender, y más importante, ver.
Desde el pasado jueves 5 de febrero, el resto de los mortales también podemos rescatar ese arte cotidiano a través de la exposición André Ricard. Diseño en uso, presentada en el Madrid Design Festival, concretamente en el Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa (Plaza de Colón, Madrid), donde podrá visitarse hasta el próximo 3 de mayo. Una muestra dedicada al denominado «padre del diseño industrial en España»,definición otorgada por el comisario Arnau Pascual, que, junto a Marina Povedano, ha reunido más de seis décadas de trabajo del diseñador.
Inspirada en Le design au quotidien (Bulle, Suiza, 1995), comisariada por el propio Ricard, la muestra es una coproducción del Madrid Design Festival junto al Disseny Hub Barcelona y el FAD, con el apoyo de las empresas AC Marca y Tatay. Esta retrospectiva reúne una selección de objetos cotidianos organizados según su ámbito de uso, presentados en su contexto, sin vitrinas, con el fin de mostrar lo esencial de cada pieza y subrayar la atemporalidad de aquellos objetos que forman y mejoran nuestra vida.
Diseño, en uso
El concepto de que «los objetos perduran cuando su función esencial se mantiene en uso» se percibe desde la entrada, donde reciben al visitante el colgador Tecla (1978), la pinza antipolillas Orion (1988), el cántaro (2020) y la farola Futura (1981). Todas estas piezas encarnan una misma idea: que la sencillez precisa constituye la verdadera fuerza del diseño aplicado a los objetos cotidianos.
La exposición no presenta la obra del diseñador de forma cronológica, sino a través de los espacios donde sus piezas adquieren su sentido de existencia: la mesa, el baño, la cocina, el estudio, la fiesta o la memoria. Dichos objetos se presentan cumpliendo su función en cada uno de estos ámbitos, hasta que el recorrido concluye con un documental protagonizado por el propio Ricard.

Cada ámbito se acompaña de textos que sitúan al espectador en distintos momentos vitales del artista, desde sus aprendizajes en la Vall d’Aran y el descubrimiento del diseño industrial hasta sus primeros encargos para Perfumes Puig, su participación en congresos internacionales, su obra escrita y su papel en los Juegos Olímpicos de 1992. Este recorrido permite comprender la relevancia de André Ricard, autor de objetos tan icónicos como la lámpara Tatu, las pinzas Tong o la antorcha olímpica de Barcelona 92, y una figura clave en el proceso que condujo a España hacia la modernidad, no solo como creador de piezas de fabricación industrial, sino también como divulgador del diseño en libros y exposiciones y como impulsor de la institucionalización de esta disciplina.
Gracias a la colaboración del coleccionista Alejandro Mena y del archivo del Museu del Disseny – Disseny Hub Barcelona, se pone en valor su contribución a la difusión de los principios que aún hoy definen la esencia del diseño, a través de material de archivo, dibujos, fotografías y documentos originales.
También se podrán disfrutar en el Madrid Design Festival otras dos exposiciones simultáneas: Manifiesto mediterráneo y Arte textil en Guatelmala: diseño e identidad.