La razón por la que no han funcionado este tipo de supermercados o de tiendas responde a un contexto mucho más amplio. A una realidad impulsada por la constante búsqueda de lo analógico, de experiencias que nos conecten con algo real.
En medio de un paradigma social de hastío hacia el mundo digital y la proliferación de la IA, la automatización lleva a colapsar el sistema. Así lo han demostrado casos que a pesar del componente innovador no han llegado a funcionar, tal y como hemos podido ver con el caso de Amazon Fresh and Go; empresa que se ha visto obligada a cerrar todas sus tiendas de comestibles y de conveniencia sin caja. En una entrada en el blog, ésta afirmó que, aunque veía señales positivas en las tiendas, no creaban «una experiencia de cliente verdaderamente distintiva con el modelo económico adecuado necesario para una expansión a gran escala».

Amazon abriría sus tiendas automatizadas entre el 2018 y el 2020, vendiéndolas como “centros de innovación” gracias a su tecnología “just walk out”. Su sistema integrado con cámaras y sensores en las estanterías hacía que los clientes pudiesen comprar y salir de la tienda sin la necesidad de pasar por caja. El importe se recibía posteriormente a través de una app, con todo el registro en cuestión.
Sin pasar por caja
El experimento de los supermercados sin cajas registradoras resultó ser fallido. Colapsó al no lograr conectar con un cliente que es por naturaleza un ser social, y que, de por sí, refuerza el individualismo estructural. El consumidor no llegó a encontrar el valor diferencial en ese sistema de compra. La tecnología «just-walk-out» de Go no fue algo que «realmente importase» a los compradores, según escribió Neil Saunders, director general de GlobalData.

Otro de los motivos del cierre se ha asociado al descontrol: en aproximadamente el 70 % de las transacciones, seguía siendo necesaria la verificación por parte del personal de Amazon, con unos costes considerables, tal y como señala The Information. Además, según varios expertos, las tiendas Amazon Fresh yAmazon Go han sido proyectos demasiado futuristas para el momento histórico en el que se desarrollaron, topándose con barreras culturales, operativa y de mercado.
Ante esta situación, el gigante de Jeff Bezos sustituirá sus locales Amazon Fresh o Amazon Go por tiendas Whole Foods Market, la cadena de supermercados de alimentos orgánicos que cuenta con más de 550 tiendas en Estados Unidos, Canadá y Reino Unido. ¿Serán estos la solución?