Así, y según señalan en un comunicado conjunto, una de las principales reivindicaciones del campo malagueño se centra en el rechazo al actual acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, «por la incertidumbre que genera, al encontrarse el sector en un momento crítico tras las recientes decisiones tomadas desde Bruselas, y a la espera de la decisión del Tribunal de Justicia Europeo».
Para estas organizaciones del sector primario, el pronunciamiento del Parlamento Europeo «no es simbólico y debe ser respetado por el resto de instituciones comunitarias». «Forzar la aplicación provisional del acuerdo mientras el TJUE analiza su legalidad solo contribuiría, a aumentar la desconfianza del sector agrario y de los ciudadanos hacia la UE», señalan
«Queremos decir alto y claro que a los agricultores y a los ganaderos hay que escucharlos. Estamos en un proceso de firmas que nos afecta directamente y no vamos a quedarnos de brazos cruzados, defendemos la soberanía y la seguridad alimentaria que son imprescindibles para garantizar que los consumidores tengan alimentos suficientes y de calidad», han señalado los representantes del sector.
Las organizaciones agrarias y cooperativas también rechazan de forma enérgica los recortes en el futuro presupuesto de la PAC «al verse amenazada la estructura agraria tal y como la conocemos hasta ahora, poniendo en peligro la agricultura y ganadería malagueña».
También critican el incremento de los costes de producción, especialmente en fertilizantes y energía, así como una burocracia creciente «que, lejos de simplificar, complica el trabajo diario de los agricultores y ganaderos y resta competitividad al sector».
«Por otro lado la falta de mano de obra y normas que incentiven el trabajo, son una losa que impide realizar nuestra actividad; y además reclama la necesidad de infraestructuras hidráulicas imprescindibles para una agricultura productiva», añaden.
Bajo el lema «Por la supervivencia y respeto del campo», las organizaciones agrarias, y Cooperativas Agroalimentarias, protestan «contra un acuerdo que acabaría con miles de explotaciones agrarias, además de trasladar a la ciudadanía y los consumidores la realidad del campo y las fatales consecuencias que el acuerdo tendría sobre el medio rural de seguir adelante».
«Todavía estamos a tiempo. Queremos explicar cuál es nuestro margen de maniobra y cuál es la estrategia a seguir. La sede de la Subdelegación del Gobierno en nuestra provincia es el lugar donde debemos expresar que Málaga es más fuerte con sus agricultores y ganaderos», aseguran las organizaciones agrarias.