Este apoyo, según la entidad financiera, se produce en un contexto «marcado por la transformación del sector, la adaptación al cambio climático y la apuesta decidida por la innovación y la sostenibilidad».
Durante 2025, las empresas agroalimentarias han reforzado su inversión en I+D+i, con especial foco en la incorporación de maquinaria de última generación, sistemas de agricultura de precisión, tecnologías basadas en GPS y sensores en campo, así como en la investigación de nuevas variedades genéticas más resistentes.
En línea con esta evolución del sector, algunos de los productos más demandados por los más de 425.000 clientes del sector con los que el banco cuenta en España han sido los préstamos para la adquisición de fincas y su posterior transformación en cultivos de alto valor –como el olivar, almendro, pistacho y aguacate–, junto con los créditos campaña o líneas de financiación a corto plazo.
En paralelo, a lo largo de 2025, la entidad ha acompañado al sector a través de su presencia en los principales eventos agroalimentarios celebrados en España, como Fruit Attraction, Agroexpo, Salamaq y numerosas ferias y foros regionales.