«Esta es una medida excepcional de ayuda al sector se utiliza cuando hay un exceso de vino en el mercado y los precios caen demasiado, lo que pone en riesgo la viabilidad económica de los productores», ha explicado el Govern este martes en un comunicado.
Las ayudas beneficiarán a 12 bodegas, principalmente de las Denominaciones de Origen Terra Alta y Catalunya en su elaboración de vino negro, ya que son las dos denominaciones donde se ha detectado una mayor acumulación de stock.
La cantidad fijada por el Govern se sitúa en 53,2 euros por hectolitro de vino destilado, con el objetivo de que se transforme el vino en alcohol destinado a usos industriales y energéticos, como es la fabricación de productos farmacéuticos.
«En el contexto del mercado internacional, afectado, entre otros factores, por medidas comerciales como los aranceles impuestos por Estados Unidos a productos vinícolas europeos, se ha reducido la competitividad y dificultado el acceso de una parte de la producción catalana a este mercado estratégico», añade el comunicado.