El proyecto abarca una superficie de 33 hectáreas. De ellas, 27,19 se plantarán de Pinus pinaster, 2,89 de Pinus taeda y 2,99 de una mezcla de Chamaecyparis lawsoniana con Pseudotsuga menziezii.
En cuanto a las infraestructuras, se llevará a cabo el desbroce mecanizado y el acondicionamiento con retroexcavadora de una faja auxiliar de 4.471 metros lineales de pistas. También se adecuarán 5,57 hectáreas de cortafuegos para mejorar la prevención de incendios.
Según ha informado el Gobierno asturiano a través de una nota de prensa, este proyecto se enmarca en las directrices paneuropeas para repoblación forestal, que considera aspectos medioambientales, económicos y sociales para mitigar los efectos negativos de las plantaciones a gran escala y contribuir a la prevención de incendios, al tiempo que se fomentan la biodiversidad y sostenibilidad del ecosistema.