Así lo ha asegurado en una entrevista concedida a Europa Press, en la que sostiene que su apuesta por bajar el precio del kilo de cerdo, que pasó de los 1,30 a los 1,04 euros en sólo 10 días, ha intensificado las compras de carne de cerdo por parte de los mataderos, afectados por la escasez de espacio en sus frigoríficos.
En concreto, el pasado 1 de diciembre se acordó una bajada de 10 céntimos que redujo el precio de los 1,30 euros a los 1,20, y tres días después hubo otra rebaja de 10 céntimos, que situó el precio a 1,10, y el pasado 11 de diciembre, se rebajaron 6 céntimos dejando un precio final de 1,04 euros.
ALIVIO PARA MATADEROS
«Las tres bajadas de precios han ayudado. Los mataderos no saben dónde meter la carne, pero con estos precios tan bajos se han animado», ha apuntado el director general de Mercolleida.
Bergés ha explicado que esta «tendencia bajista» de los precios se remonta al pasado mes de julio, cuando el precio del kilo de cerdo en España todavía era «muy alto respecto al del resto de Europa».
De esta forma, estas reducciones permiten equilibrar los precios del país con los de sus vecinos europeos y así aliviar a los mataderos españoles descargando sus frigoríficos con más matanzas.
BAJADAS DE PRECIOS EN ENERO
Bergés ha dado por seguro que este récord de matanzas provocará que esta Navidad haya «mucha carne» de cerdo, pero vaticina que la bajada de precios de cara al consumidor no se notará hasta 2026.
«Como suele ocurrir, en la cuesta de enero habrá una caída de precios. También a nivel europeo, quizá más que en otros años», ha añadido.