«Nos oponemos de manera radical a esa técnica, ya que genera un enorme daño económico y medioambiental a nuestras aguas, a nuestra biodiversidad y a los pescadores de Canarias, y haremos todo lo que esté en nuestras manos, ante la sociedad grancanaria y con los medios jurídicos que podamos utilizar, para ponerle freno», aseveró.
Según informa el Cabildo, el máximo dirigente insular recalcó que se presentará una moción sobre este asunto en el próximo Pleno insular, así como una queja ante la Secretaría General de Pesca del Gobierno estatal, que impulsó la propuesta en la ICCAT.
«Vamos a llevar a cabo todas las acciones políticas correspondientes –dijo–, independientemente de que nos ponemos al servicio del sector pesquero para todas las medidas que sea preciso tomar más adelante».
Y todo ello, añadió, con la certeza de que «no vamos a admitir que se permita el cerco para el atún en nuestras aguas», reiteró, para advertir de que tampoco lo tolerarán en otras aguas cercanas.
«Ya conocen la posición del Cabildo de Gran Canaria sobre la cumbre de estos últimos días entre Marruecos y España, en torno a las cesiones que puedan producir esos acuerdos sobre nuestras aguas, la seguridad aérea, la plataforma continental, y lo que eso supone para los minerales y las tierras raras que tenemos en las proximidades de las Islas, y tampoco vamos a permitir que se utilicen esas aguas, alejándolas de Canarias, para que sean marroquíes, con lo que el daño para nuestra tierra», señaló.
De igual modo, Morales subrayó a este respecto que, por eso, «no vamos a consentir que se use en aguas canarias ni en otras aguas la técnica del cerco».