La hamburguesa perfecta sí existe. Y muy a nuestro pesar, aún no ha llegado a España, pero tranquilos, que el director culinario de Shake Shack, Mark Rosati, nos ha salvado una vez más.

Rosati, ha compartido las claves –sí, todo lo que necesitas saber- para hacer una auténtica hamburguesa gourmet, sin más trampa ni más cartón, en la revista web Foodandwine.

Nosotros no nos fiamos de cualquiera, pero la cosa cambia si ese ‘cualquiera’ es alguien que se gana la vida probando hamburguesas. Por ello, ha decidido regalarnos un tesoro. O mejor dicho, seis.

Consejo nº1: Compra carne bien marmolada.

La característica más importante de la carne es que tiene que estar jugosa. Para ello, es vital el corte que le den en la carnicería. Mark recomienda algo parecido a una costilla corta

Consejo nº2: Cuando cocines hamburguesas, que sean gruesas.

El director culinario de Shake Shack lo tiene claro: cocinar durante más tiempo a fuego lento. Con esta técnica, la carne desarrollará una caramelización en el exterior.

Consejo nº3: Usa un molde, no las manos.

Y preferiblemente anular, para que te de una pieza plana, que se caracterice por un grosor determinado ya que, gracias a esta forma, se reduce la posible hinchazón.

Consejo nº4: Termómetro para la carne.

Cocinar a ojo no está mal, pero aumentaríamos un punto de calidad de la carne si utilizáramos un termómetro.

Se acabó pinchar el tenedor o cortar la carne a la mitad; tenemos el truco y queremos usarlo.

Consejo nº5: Asar panecillos firmes.

Mark Rosati recomienda asar el panecillo para “crear un contraste de texturas”. Así que si pensabas que no servía para nada, te equivocabas.

Consejo nº6: Salsas cremosas al pan y las otras directamente a la hamburguesa.

Rosati afirma contundentemente que si utilizamos algo como una cebolla caramelizada o tocino, habría que ponerlo directamente en la carne. Esto se debe a que al derretirse estos alimentos entrarán en contacto con la hamburguesa y unificarán sabores. Mientras que, si usamos salsas base, como por ejemplo mayonesa, estas deberán ir al pan, para que se queden con la temperatura ambiente.