La Navidad ya ha llegado a su fin y, por ende, las reuniones multitudinarias y las comidas y cenas interminables. Una vez llegados a este punto puede darnos algo de morriña, pero… ¿quién no agradece que las semanas de descontrol hayan acabado para poder recuperar nuestra rutina alimenticia? Eliminar excesos cuanto antes y recuperar nuestro ritmo habitual ahora es todo un desafío. Tranquilidad: aquí van cinco alimentos que te ayudarán a entrar en vereda y superar la cuesta de enero. Toma nota.

Semillas

Durante muchos años hemos obviado las propiedades nutricionales de estos alimentos que, además de aportarnos múltiples nutrientes, son más que versátiles: pueden adaptarse a cualquier receta. Y de ahí que actualmente estén totalmente incorporadas en nuestra alimentación diaria. En cuanto a los beneficios de consumirlas, las semillas de amapola, por ejemplo, son una gran fuente de calcio y vitamina A. Por su parte, las pipas de calabaza son ricas en ácidos grasos, magnesio y selenio. Y las semillas de lino, en vitamina C y E, hierro y fibra soluble. A nosotros nos encanta utilizarlas en ensaladas y desayunos, además de en platos de carne y pescado.

Salmón

Los pescados en general son (aunque a algunos les cueste reconocerlo más que otros…) una fuente nutricional más que importante en cualquier dieta. Y el salmón, en concreto, debería ser más imprescindible aún si cabe en nuestra alimentación diaria. Este alimento, rico en proteínas y en ácidos grasos esenciales, es una rica fuente de vitaminas (como la B12 y B6 y la niacina), además de minerales como el selenio, el magnesio e importantes cantidades de calcio. Por eso, aliñarlo con aceite de oliva virgen extra y acompañarlo con un puñado de frutas y verduras siempre es una buena opción.

Aguacate

Aunque la fiebre por esta fruta ha llegado a pasar de castaño a oscuro, también tenemos que reconocer que es uno de los alimentos que más propiedades encierra. Su alto contenido en aceites vegetales y grasas insaturadas hace que una pequeña ración de aguacate nos aporte gran cantidad de calorías acompañadas de numerosos nutrientes. Por eso es el aliado perfecto para incontables desayunos, además de una buena guarnición en comidas y ensaladas.

Copos de avena

Son el cereal más sencillo de encontrar en cualquier supermercado (no hay excusa…) y si podemos escoger los de mayor tamaño, no instantáneos, mejor que mejor (aunque podamos tardar más en cocinarlos). Aportan hidratos de carbono complejos de liberación lenta, además de mucha fibra. Y si los tomamos con leche, yogur o en algún plato de cuchara, la sensación de saciedad será mayor.

Pepino

Sobresale por su bajo aporte calórico y su alto contenido en agua, de ahí que suela ser uno de los alimentos más recomendados en dietas para perder peso: cada 100 gramos de pepino apenas tienen 13 calorías. Pero eso no significa que no sea una importante fuente de nutrientes, ya que nos aporta una importante dosis de fibra, algo elemental para regular el tránsito intestinal. No nos extraña que ya sea considerado un superalimento.

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