Mistura dio inicio el pasado 4 de septiembre y hasta el día 13 de este mes será el lugar de referencia en Perú por destacar la más variada oferta gastronómica del país. La feria resalta la aportación al mundo de la gastronomía peruana desde hace ocho años y es el lugar al que recurrir para ponerse al día en las tendencias gastronómicas del país del ceviche, la causa, el ají y el rocoto. Como el billete a Perú lo mismo no está en vuestros planes bancarios y pillarse unos días de vacaciones significa un rotundo no por parte del jefe proponemos 5 sitios en dónde quitarse el mono de una buena cocina peruana:

1. Tiradito

Omar Malpartida regala una actualización del ceviche con el ceviche caliente a la parrilla, el mismo que borda por su ají amarillo ahumado, chicha de jora, lima y naranja agria, aceite al carbón, limo y texturas de yuca. Lo mejor de todo es que nos deja acompañarlo de una carta de cócteles basados en el pisco (la suya es posiblemente la carta más amplia de Europa) que son una auténtica delicia. La bebida nacional de Perú cuenta con un surtido bastante peculiar en Tiradito (Conde Duque, 11) y Omar lo pone a la disposición del cliente a cualquier hora del día (aprovechad esa terraza antes de que el otoño más invernal ataque). Acercaos a la barra y poneos en las manos del coctelero Alex Santivañez y dejad os recete lo que el cuerpo os pida: Piscotonic (Pisco quebranta, tónica y zumo de lima), Piscoginger (Macerado de pisco en jengibre, anís estrellado, azúcar y lima), Citronela (Pisco, zumo de lima, pulpa de citronela, azúcar y St. Germain- licor de flor de saúco) o el Aguaymanto (Pisco macerado en aguaymanto, azúcar y melocotón), por ejemplo. Aunque la oferta suma y sigue con cócteles sin alcohol, chilcanos (elaborados sin clara de huevo con lima y ginger-ale) y sus mojaditos (mojitos con pisco). Hay hambre de Perú y Tiradito es la medicina perfecta.

(crédito: Tiradito & Pisco Bar)

2. La Casa del Ceviche

El barrio de Tetúan (Calle San Felipe, 11) es uno de los más afortunados de la capital cuando a comida peruana se refiere. De ambiente familiar y trato amable, La Casa del Ceviche se especializa en eso mismo, en ese manjar que llamamos ceviche y que se hace con perca o mixto (gambas, calamares y pulpo) y que siempre va acompañado de su batata, su yuca y la siempre adorada leche de tigre. Aquí no se molestan en intentar innovar o deslumbrar con su decoración, tampoco buscan convertirse en uno de los restaurantes peruanos de referencia del país, pero si es el lugar al que vienen aquellos que han vivido en el país andino para quitarse la morriña de su país no se necesitan más medallas que lo avalen.

3. Tampu

Lo clásico con la creatividad se funden en un solo lugar situado en el barrio de Prosperidad. Sin ánimo de perder el contacto con la tradición mezclan en una carta platos de la cocina Chifa (cocina peruana con influencia de la cocina china) y Nikkei (cocina peruana con influencia de la cocina japonesa) en sus chaufas, ceviches, tiradito, makinoto, sanguchinos, chaufas y parihuela. Uno de los restaurantes más venerados por los mayores foodies de la ciudad y que aún así, ha logrado mantenerse gracias a su sencillez, buenos precios y cocina honesta.

4. Mercado de los Mostenses

La cafetería Lili es de lo mejorcito que podemos escoger cuando se está en el centro de Madrid y el antojo de ceviche ataca el estómago. Una barra y unas cuántas mesas es lo único que necesitan en Lili para satisfacer al cliente ya que su ceviche lo dice todo: es barato (8,50 euros), es enorme y lo que es mejor, también se puede acompañar de una buena Cusqueña y unos sabrosos chicharrones. El mercado cierra a medio día así que hay que darse una vueltecita por el exterior del mercado para encontrar el timbre que abre las puertas al Edén del ceviche (y del “aeropuerto”).