Segovia

El acueducto es un lugar perfecto para escaparse un fin de semana de otoño. Segovia posee muchos encantos y sus calles te trasportarán a la historia más antigua de la ciudad, pensando que has viajado en el tiempo. Para completar la visita, un buen cochinillo asado en el Restaurante José María.

Madrid – Hayedo de Montejo

Sitio precioso para disfrutar en esta época con un paisaje otoñal gracias a los árboles con hojas secas y un bonito río. Es ideal para hacer una ruta por el río Jarama que limita la Comunidad de Madrid y Castilla La Mancha. Para completar esta ruta es necesario parar a comer en el bar Restaurante el Tino. Este se encuentra en el cercano pueblo de El Cardoso de la Sierra. Es un clásico lugar de pueblo para comer con comida clásica española. Sus chuletas de cordero son muy pedidas por los clientes.

Toledo

Si buscas hacer una fotografía a un paisaje, este es Toledo, sobre todo desde el Mirador del Valle. El Alcázar y la Catedral te descubrirán el casco histórico. Para completar esta visita, lo más acertado es visitar el restaurante Alfilerito 24, en la calle del mismo nombre, y degustar su carta creativa, alternativa y atrevida.

Ávila

La muralla de 2.500 metros que rodea la ciudad es uno de los recintos amurallados medievales mejores conservados de Europa y es el monumento más famoso de la ciudad. En el siglo III a.C. los romanos construyeron las primeras para defender la ciudad y en la actualidad permanecen intactas. Tanta visita cultural merece ser compensada con una buena comida. El Restaurante Bococo te ofrece un lugar diferente y acogedor y su frase de la entrada dice así: Nos gusta que vengas… nos encanta que vuelvas.

Guadalajara

Si eres un amante de la naturaleza, es obligatorio hacer una escapada a la zona suroeste de la provincia. Allí encontrarás una variedad de hoces por el río Tajo. Las rocas calizas y areniscas también forman parte de este paisaje y entre la fauna se encuentran distintas especies de aves, reptiles, peces anfibios y pequeños mamíferos. Esta visita se tiene que completar a la vuelta con una parada en el restaurante Diego´s. Se trata de una cocina de autor en Guadalajara, especializados en menús degustación.

Ciudad Real

¿Te gustaría descubrir los orígenes de esta ciudad? La única forma de averiguarlo es haciendo una escapada en otoño. Además de una historía fascinante detrás de su nombre también cuenta con una gastronomía maravilloso. En este lugar se encuentra Doña Croqueta, un restaurante cuyo objetivo es la innovación culinaria para alcanzar propuestas frescas y diferentes.

Cuenca

Su casco antiguo ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad y sus casas colgantes son las más famosas de la península. Por la noche, esta ciudad adquiere un encanto especial a través de la luz de las farolas. Además está rodeado de naturaleza y enclavado en las hoces de los ríos Júcar y Huécar, por lo que es el lugar perfecto para desconectar. Antes de volver a casa, una parada obligatoria es el restaurante Recreo Peral, cuyo jardín es muy especial para los más pequeños.

Valladolid

El río Pisuerga baña la ciudad y conserva en su casco antiguo casas, palacios y edificios emblemáticos renacentistas. Además es sede universitaria y donde se celebra la semana internacional del cine o el Festival Internacional de Teatro y Artes de calle.

Almagro – Ciudad Real

Uno de los puntos clave de esta localidad es su Plaza Mayor, que cuenta con soportales y que se ha convertido en un lugar imperdible. En la plaza sigue en pie un corral de comedias del XVII que hace las delicias de los visitantes. Tiene relación con la celebración del Festival Internacional de Teatro Clásico que allí se celebra anualmente. El patio de Ezequiel: Este bar en pleno centro de Almagro aúna buena comida y un ambiente estupendo. A tan solo unos pasos de la Plaza Mayor, puedes disfrutar platos sensacionales y, por qué no, alguna copa.

Madrid – San Lorenzo del Escorial

Es sobre todo conocida por el magnífico Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. El lugar es imponente y una de las grandes manifestaciones artísticas e históricas de España. Absolutamente recomendable es visitarlo para pasear por un pedazo de historia de nuestro país. Además, después de la visita es recomendable comer en un restaurante como Vesta Taberna, el cual aúna tradición y productos frescos de la zona. Este proyecto fue realizado por dos jóvenes que sumaban más de 10 años de experiencia cuando abrieron Vesta. Un proyecto muy interesante y que se consolida en San Lorenzo.

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