En la pasarela son una persona. En la calle otra. Desencorsetadas y liberadas de la rigidez del sistema de la moda, se llevan unos noodles a la boca, sorben espaguetis, comen y fuman a la vez, y sienten el subidón instantáneo del fast food. Una realidad aislada de los focos y los ‘venues’ con la que Mark Abegg de Boucherville captura la belleza de la imperfección a través de 88 modelos en su nueva obra ‘Out to Lunch’.
El fotógrafo británico-suizo se sentó -durante un año y medio- a comer en París con todas y cada una de las modelos que aparecen en la serie, trazando un desfile culinario variado, entre bistrós clásicos, locales de comida rápida y restaurantes chinos. Lugares en los que retrata a esas figuras ‘perfectas’ en pleno acto culinario, mientras se alimenta y vislumbra su autenticidad.


En cada uno de esos encuentros se siguió la misma dinámica. Sentarse en algún bar o crear un escenario improvisado en la calle, tomarse un café, charlar y después comer o tomarse un snack, dependiendo del apetito de la modelo, según recoge la revista AnOther.
Dentro del menú
El libro, autofinanciado y publicado por el propio Mark Abegg, contó con la colaboración de algunos creativos del sector que ayudaron a construir y a estetizar su propio universo. Riccardo Ruini en la dirección artística, Andrea Ferola como ilustradora y Michelangelo Ruini en el diseño gráfico.


En ‘Out to Lunch’, el revestimiento representado el estilo de un menú clásico, adelanta lo que podrá encontrarse en su interior: collages de tickets de todas las comidas de las modelos, y a sus fascinantes tomas en cámara compacta Contax, reveladas a mano. Secuencias en las que se las puede ver divirtiéndose, comiendo y disfrutando en algunos de sus restaurantes favoritos de la ciudad como la Brasserie Lipp, Bofinger o Le Grand Colbert.
La obra de Mark Abegg se encuentra actualmente agotada al tratarse de un objeto de coleccionista que tan sólo podrá encontrarse rebuscando en las plataformas de reventa.