«La activación del acuerdo se produce apenas unos días después de que una auditoría oficial europea confirmara que Brasil no ha garantizado plenamente que la carne procedente de animales tratados con estradiol 17B quede fuera del mercado comunitario. El informe final señala que las medidas adoptadas por las autoridades brasileñas no han sido totalmente eficaces para excluir este tipo de carne de las exportaciones a la UE y que las deficiencias detectadas socavan la confianza en su sistema de control», destacan desde la organización en una nota de prensa.
Félix Bariáin, presidente de UAGN, ha considerado «especialmente preocupante» que, con este informe, «se acelere un acuerdo que incrementa las importaciones de productos agroalimentarios sin garantías plenas de seguridad alimentaria». En este sentido, ha recordado que «la normativa europea prohíbe el uso de determinadas hormonas en la producción ganadera precisamente para proteger la salud de los consumidores».
UAGN ha señalado que no se opone al comercio internacional, pero rechaza acuerdos «que no garanticen reciprocidad real en materia sanitaria, medioambiental y de bienestar animal». «Permitir la entrada de productos que no cumplen los mismos estándares supone un riesgo para la confianza del consumidor, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad del modelo productivo europeo», advierte Bariáin.
La organización ha explicado que «el proceso aún no está cerrado» y que el acuerdo «deberá continuar su recorrido institucional: el Parlamento Europeo deberá pronunciarse sobre su ratificación definitiva y, además, un recurso ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea podría suspender cautelarmente su aplicación».
En este contexto, UAGN ha instado al Ministerio de Agricultura a «defender con firmeza los intereses del sector agrario y la protección de los consumidores», y a estudiar la presentación de un recurso ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea para «salvaguardar la salud pública, la seguridad alimentaria y la viabilidad de las empresas agrarias».
Asimismo, ha subrayado que «adoptará las medidas necesarias para defender al campo y garantizar alimentos seguros y de calidad para la ciudadanía». «El sector agrario no puede permanecer inmóvil ante decisiones que comprometen su futuro y la confianza de los consumidores europeos», ha concluido.