El coordinador general de URA, Borja Fernández, ha abordado estas cuestiones este miércoles durante su comparecencia en la Comisión de Medio Rural y Política Agraria de la Junta General del Principado. Según los datos de la memoria de actividades de 2025 citados por la organización, el presupuesto del Banco de Tierras ha pasado de 449.580 euros en 2019 a 655.790 euros en 2026. Además, los gastos de personal ascendieron a 425.200 euros en 2025, el 68,63% de un presupuesto total de 619.550 euros.
La organización también ha señalado que en 2025 se registraron cinco solicitudes de ayudas para favorecer la sucesión de explotaciones, todas ellas concedidas posteriormente, y que solo se formalizaron dos permutas de fincas rústicas. A juicio de URA, estas cifras obligan a revisar la eficacia de las actuaciones del organismo y a comprobar si sus recursos están dando respuesta a las necesidades del sector agrario.
Por otra parte, Fernández ha reclamado información sobre los expedientes pendientes de las ayudas a la incorporación de jóvenes y los planes de mejora, así como sobre las subvenciones de la PAC destinadas a ganaderos de razas autóctonas que, según denuncia la organización, siguen sin abonarse. URA exige conocer el número de expedientes sin resolver, los motivos de los retrasos y un calendario concreto para su resolución y pago.