Marcos se ha pronunciado así durante su visita a la Feria Asturpesca-Capenastur, en Cornellana (Salas). Respecto a las «reacciones contundentes por parte de la derecha política y social en el sector, pidiendo responsabilidades», ha dicho que «solo les faltó también pedir responsabilidades y dimisiones del presidente de nuestro país». El consejero ha apuntado que «situaciones similares se han dado en otras comunidades autónomas» y «no ha dimitido nadie».
«Sentencias por vulneración de derechos fundamentales en estos dos últimos años ha tenido Andalucía, Madrid, Castilla y León, de una consejería en aquel momento gobernada por Vox, por situaciones vinculadas a la educación, a la sanidad, a la libertad sindical, y no ha dimitido nadie», ha relatado.
También ha criticado que se hayan pedido dimisiones de responsables de organizaciones agrarias que han participado en la conformación de la comisión gestora y ha recordado que en ese órgano estaban representadas organizaciones como Aseava, UCA, COAG, Asaja y cooperativas agroalimentarias, además de candidaturas de la industria que concurrieron al proceso electoral.
Marcos ha rechazado que pueda calificarse de «cortijo» la actuación administrativa, al considerar que se trató de una decisión «controvertida pero no deseada por parte de la administración regional», cuyo objetivo, ha dicho, era dar continuidad a la gestión de la IGP tras la situación generada en el proceso electoral, cuando la Junta Electoral no admitió la continuidad de la junta existente.
«Creo que decae por su propio peso la voluntad del Gobierno de Asturias de haberse tratado de hacer de su capa un sayo y de hacer un control absoluto de la IGP. Ni mucho menos», ha afirmado.
El consejero ha apuntado que las relaciones con la actual dirección del organismo han sido «correctas» y ha defendido la colaboración reciente con la IGP Ternera Asturiana en acciones de promoción, como su presencia en la Feria Gourmet de Madrid.