En la rueda de prensa de este lunes, la organización ha renovado ejemplos recientes de enfrentamientos, como el envenenamiento de un perro guardián, la retirada forzada de ovejas cercanas a alojamientos rurales o denuncias por cencerros, gallos y olor a estiércol.
La asociación ha recordado que Francia afrontó un problema similar con la aprobación de una Ley de Protección del Patrimonio Rural, y reivindicó la propuesta que en Asturias elaboraron con el apoyo del jurista Ignacio Arias y su hija, así como de la Federación Asturiana de Parroquias Rurales. El texto, que no tiene carácter punitivo, busca definir y salvaguardar el patrimonio sensorial del campo asturiano, protegiéndolo de quejas y conflictos derivados de su vida cotidiana.
El Partido Popular trasladó la iniciativa al Parlamento asturiano en marzo, pero PSOE, IU-Convocatoria por Asturias y Covadonga Tomé rechazaron su tramitación. Asturias Ganadera ha pedido públicamente que estos grupos recapaciten y promuevan de nuevo el debate parlamentario, subrayando que se trata de una ley «buena para todos y sin sesgo ideológico», cuya única función es proteger a un medio rural acosado por las circunstancias.