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Riegos del Alto Aragón inicia una campaña de riego con buenas expectativas debido a la reserva de agua existente

La comunidad general de Riegos del Alto Aragón ha iniciado este lunes, 9 de marzo, la campaña de riego con una buena perspectiva de dotación de agua, ya que las intensas precipitaciones han propiciado que los embalses estén llenos y además hay reservas de nieve en el pirineo.

El año hidrológico empezó con pocas pluviometrías y, por lo tanto, con muy pocas aportaciones, sin embargo llegó el mes de enero y el de febrero, y han hecho de éste un año especial en precipitaciones, tanto en forma de lluvia como en forma de nieve.

Así lo ha indicado, el presidente de Riegos del Alto Aragón, José Antonio Pradas, que ha manifestado que «los embalses están por encima del 82 por ciento y una reserva de nieve tanto en la cuenca del Gállego como del Cinca que roza los 550 hectómetros cúbicos, con lo cual se espera llegar a un final de campaña, entorno a El Pilar, sin problema».

A pesar de que los embalses estén llenos y de que nieve en la montaña, la forma del deshielo y la meteorología de la primavera y el verano pueden condicionar la campaña. Pradas ha explicado que «Riegos del Alto Aragón es un sistema tan grande en superficie que necesita tener los embales llenos y una reserva importante de nieve en cabecera, para que con un deshielo progresivo se vayan restituyendo los caudales que los regantes van sacando para regar los cultivos».

Ha añadido que «lo ideal es que el deshielo se haga de forma paulatina y que se prolongue en el tiempo lo máximo posible». Así, el deshielo progresivo y la meteorología son dos condicionantes importantes, según el presidente de Riegos del Alto Aragón, que ha insistido en la importancia y necesidad de la regulación del agua, ya que sostiene que «la cuenca del Gállego está deficientemente regulada».

Pradas ha indicado que llevamos dos campañas en las que los vertidos en el Gállego han excedido los 500 hectómetros cúbicos. En este punto, ha dicho que «ya no como sistema regable, sino como país como comunidad autónoma no se puede permitir el lujo de dilapidar un recurso natural tan importante, una fuente de energía tan vital y un recursos que es la riqueza de esta tierra».

Pradas ha defendido que el agua acumulada en cabecera en una obra de regulación sirve para hacer usos compatibles y garantiza tanto caudales ecológicos, como para agua de boca, usos lúdicos y también para regadío.