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Restaurantes para celebrar con arte el Día de Andalucía

«Verde que te quiero verde».

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“La tierra de los olivares y los almendros está llena de historias y secretos” (García Lorca, 1933, Bodas de sangre). También de lugares con mucho ‘sentío’ para comer. Hoy, en el Día de Andalucía, día especial anual de la tierra que ama el verde de su duende y se luce por su arte, te ofrecemos una propuesta gastro de cada una de sus ocho provincias. Con un alma de pura feria, espetos frente al mar, barras cantarinas y platos que derrochan arte, ¿qué mejor forma hay de celebrar que disfrutando de las puras entrañas de toda la comunidad: su gastronomía?

Toro Tapas, Cádiz

En pleno corazón de El Puerto de Santa María, dentro de las históricas Bodegas Osborne, Toro Tapas ofrece una propuesta gastronómica que refleja la esencia de Andalucía occidental. Este restaurante, adaptado cuidadosamente de una antigua bodega de Jerez, combina tradición y entorno en cada plato, con productos locales frescos y de temporada: cortes ibéricos de bellota de Cinco Jotas, atún rojo de almadraba, pescado frito de la Bahía de Cádiz, salmorejo tradicional, chocos fritos, arroces y taquitos de bacalao, además de tapas pensadas para compartir. Ubicado a pocos minutos de Jerez, Toro Tapas se centra en sabores reconocibles y en la honestidad de su cocina, ofreciendo una experiencia que transmite el auténtico carácter gastronómico del sur de España.

La Recaleta, Málaga

A los pies del Mar Mediterráneo, La Recaleta es un chiringuito donde la tradición malagueña se transforma en poesía gastronómica sin perder su esencia marinera. Cada pescado fresco de la lonja encuentra en la brasa, el espeto o la fritura el gesto justo que revela su carácter, mientras mariscos, arroces y frituras ligeras siguen el ritmo de la temporada y del sur. El espacio abierto y luminoso invita a alargar la sobremesa, con el murmullo de las olas como banda sonora y la brisa marina colándose entre risas y conversaciones. Celebrar el Día de Andalucía aquí significa saborear el sol sobre el Mediterráneo, acompañando cada bocado con vinos andaluces, tintos con cuerpo, blancos frescos, espumosos, vermuts artesanos o cócteles con sabor local. El mar en el plato, la esencia del sur en cada copa, y el alma de Andalucía en cada instante.

El Claustro, Granada

Situado en el Hotel Palacio de Santa Paula, este restaurante estrena carta inspirándose en los sabores del territorio granadino, con entrantes como la quisquilla de Motril con sopa fría de almendras y postres creativos como Flores de Sierra Nevada. Bajo los arcos de un convento histórico, en pleno corazón de Granada, se descubre un rincón donde la coctelería se convierte en arte. Entre columnas centenarias y un alfarje morisco que evoca siglos de historia, los visitantes disfrutan de una experiencia única, combinando gastronomía, historia y ambiente granadino en cada velada.

Casa Manolete, Córdoba

Ubicado en el antiguo palacete donde vivieron figuras como el torero Manolete y el filósofo Ortega y Gasset, este bistró combina cocina cordobesa y francesa en un espectáculo gastronómico que se disfruta en sus elegantes salones, patio central o terraza. Con decoración majestuosa, espejos antiguos y obras de arte, el chef Juanjo Ruiz propone una cocina contemporánea de base regional, incluyendo su especialidad: más de 600 variantes de salmorejo, junto a croquetas de caviar y parfait de foie, todo en un ambiente sofisticado y con servicio joven y eficiente.

Río Grande, Sevilla

Ubicado en la ribera del Guadalquivir, con vistas privilegiadas a la Torre del Oro, Río Grande se ha convertido en el lugar de referencia de Sevilla gracias a un concepto gastronómico que acompaña cada momento de consumo con propuestas cuidadosamente diseñadas. Su cocina pone el foco en productos locales y de temporada, destacando las brasas como técnica principal para realzar pescados, carnes y verduras, siempre respetando la materia prima. La carta integra guiños claros a la tradición andaluza, con clásicos como el pescaíto frito, el atún rojo, arroces marineros, salmorejo o tortillitas de camarones, todo reinterpretado con autenticidad y sabor. Con proveedores de calidad -cultivos ecológicos de Almería, atún de las almadrabas de Barbate y Tarifa, molletes de Antequera o cerdo ibérico de Huelva-, cada plato conserva su jugosidad y temperatura ideal, ofreciendo una experiencia culinaria que combina sabor, técnica y arte en un ambiente acogedor y diseñado para disfrutar de una velada inolvidable.

Finca Alfoliz, Huelva

Xanty Elías abre las puertas de su casa a quienes buscan buena comida y conexión con la naturaleza. Ubicado en una finca familiar rodeada de huertos y espacios protegidos, el restaurante refleja la visión sostenible del chef, que selecciona los ingredientes más sabrosos de la comarca y sus alrededores, como las gambas de Isla Cristina a la brasa de encina. A través de su carta y del menú degustación Compartir Clásicos, se puede disfrutar de una cocina tradicional actualizada, basada en productos ecológicos de temporada, con arroces al barro, carnes a la brasa -algunas maduradas- y pescados de estero. Entre las especialidades destaca el jarrete de jabalí, asado durante 18 horas y trinchado ante los comensales. Además, los fines de semana ofrece un brunch lleno de sabor local, que completa una experiencia gastronómica íntima, sostenible y profundamente ligada al territorio.

La Costa, Almería

Este referente de la cocina almeriense de autor, galardonado con una estrella Michelin desde 2006, combina elegancia y producto local en un espacio que incluye gastrobar y restaurante, ofreciendo una experiencia culinaria memorable por un precio accesible. Su propuesta se basa en verduras de invernadero de El Ejido y pescados y mariscos del Mar de Alborán, transformados por el chef José Álvarez en platos de alta cocina como las milhojas de calabacín con foie o la crema de tomate Raf con manzana y queso azul, mientras el menú degustación resulta imprescindible para quienes lo visitan por primera vez. Rodeado por uno de los oasis agrícolas más verdes del mundo, donde los cultivos bajo plástico se encuentran con el Mediterráneo, el restaurante celebra la riqueza del territorio y la excelencia del producto almeriense en cada bocado.

Bagá, Jaén

Dieciséis años después de formarse en restaurantes como Château de Bagnols, Martín Berasategui o Tragabuches, Pedro Sánchez regresó a Jaén para aplicar lo aprendido al abrigo de su aceite de oliva y huerta local. Su secreto está en un menú degustación de minimalismo delicado, con sabores limpios y productos autóctonos combinados con ingredientes audaces como bottarga, caviar o alga nori. Bajo el lema “Sentir Jaén”, Bagá se ha convertido en un punto de peregrinación para gastrónomos, donde platos como consomé de Carrueco, Quisquillas de Motril en escabeche de perdiz o su combinación de coco, almendra, piña y albahaca muestran el talento creativo y compromiso del chef con la gastronomía local.