La energía que acumulan los músculos es en forma de glucógeno pero, al finalizar una actividad física, esas reservas disminuyen o se consumen dando comienzo la destrucción muscular.

La manera más sencilla y saludable de evitar todo esto es a través de los nutrientes idóneos que ayuden a tu cuerpo a recobrar su estado natural, es decir, comiendo los alimentos adecuados y siempre dentro de la hora siguiente a la práctica de ejercicio que es cuando tu organismo absorbe mejor los nutrientes.

Recuerda: necesitas hidratos de carbono (para las reservas de glucógeno) y proteínas (para que tus músculos se reparen). Por supuesto, también debes ingerir solo pocas grasas buenas como las que te aporta el aguacate o los frutos secos.

A continuación, te mostramos algunas ideas de recetas para comer tras el entrenamientos en función de la hora del días que practiques deporte:

A primera hora: unas tostadas completísimas

Tras tu entrenamiento, nada más empezar el día, una buena opción son un par de tostadas con pan integral o de espelta, medio aguacate, pavo y un huevo escalfado, que aportará las proteínas necesarias para ayudar a reparar las fibras musculares rotas tras el ejercicio.

Si entrenas a media mañana: una bebida para la recuperación.

Si practicas deporte entre la hora del desayuno y la de la comida lo mejor es optar por algo ligero, y un batido con leche vegetal (como la de almendras o coco) junto con avena y fruta es estupendo porque contiene hidratos de carbono y proteínas que ayudarán a tu organismo a recuperarse tras la actividad física, es baja en grasas y se digiere muy bien.

Si entrenas antes de comer: un menú que se preocupe de tus músculos

Lo recomendable es un plato que te aporta proteínas como el pollo y carbohidratos ricos en glucosa como el boniato. Dale un toque de fructosa, puedes optar por la miel, para reponer las reservas de glucógeno.

Entrenamiento por la tarde: merienda energética

Un yogur natural o griego es fantástico porque contiene una gran fuente de calcio, esencial para mantener unos huesos fuertes, puedes complementarlo con nueces o frutos rojos.

Si entrenas a última hora: una cena que te ayude a dormir

Tras el ejercicio el cuerpo se activa y puede costarte más conciliar el sueño. Un menú estupendo para la cena entonces podría ser un arroz integral con salmón, mango y aguacate. Además de energía y proteínas, este plato es rico en triptófanos que ayudan al cuerpo a relajarse tras la actividad física y a prepararse para dormir.