Luis de Buen abrirá durante el mes de enero un restaurante de caviar. Ya era hora que España tuviera un restaurante de caviar. Solo de caviar. No exactamente sobre caviar pero si centrado únicamente en el caviar. En el caviar y en el champán. El caviar es el producto más importante del mundo. Decir que el caviar no importa o que el caviar es de ricos o una obscenidad es mediocre. El caviar es fundamental, estructural. El caviar es el resumen de lo extraordinario.
Luis de Buen (Luis Genaro es su nombre comercial, y sus otros restaurantes se llaman Fishhh) se ha hecho con un pequeño local en la calle Bori Fontestà de Barcelona e incluso siendo el único que se ha atrevido en España a plantear un local de estas características tiene dudas sobre si va a tener éxito. Un restaurante que prepare las 20 recetas con el caviar como protagonista más famosas de todos los tiempos -además de servirlo sin más en latas de 100, 250, medio kilo y uno entero- tendría que ser un éxito en cualquier ciudad significativa.
La caviar House en Ginebra, Nueva York, París y Londres funciona estupendamente. Kaspia gracias en su tiempo de esplendor, en la plaza Madeleine, también fue extraordinaria. El restaurante de Luis de Buen en Barcelona será una barra con capacidad para 10 personas. La única pero gran duda que todavía queda es si va a ser un restaurante sólo de Luis o va a tener un socio de primera importancia mundial. El “misterio” tiene que resolverse durante este mes y en el caso de que efectivamente sean los dos, será la culminación de lo que le falta a esta ciudad.
No podemos ni debemos comer caviar cada dia. No es sano para el cuerpo ni tampoco lo es para el espíritu. Pero al caviar hay que darle un lugar en tu vida. Hay que tener un momento, no exactamente calculado, pero sí intuido, previsto, para poderlo tomar en notables cantidades, sin ningún tipo de acompañamiento, a cucharadas si puede ser soperas. Es importante la abundancia por lo que el espíritu del caviar representa, y también por la textura, que a granitos no se nota y con la cuchara llena contra paladar adquiere toda su magnificencia, tomar caviar de 5 g en 5 g es una triste historia. Es una desventura. Es una tomadura de pelo. Es encarecer los platos usar el caviar como topping a costa de la horterada del cliente, de su ignorancia, porque no sabe que le están engañando.
Llamando a Fishh y preguntando por Luis se puede ir ya al restaurante algunos días, en que se abre para algunos clientes, a modo de prueba. No es seguro que se pueda acudir pero es interesante probar suerte.