Gastro

Neolith reúne a arquitectos y creativos en una de las cenas OFF de Ñam Ñam Festival

El festival independiente de experiencias gastro se une a Neolith para organizar un festín pre-Ñam Ñam.

A tan sólo unos días de que Ñam Ñam Festival se estrene (por fin) en Madrid Río, el festival sigue celebrando la previa a través de sus ya habituales cenas ‘OFF‘. En esta ocasión, el encuentro ha tenido lugar en Neolith Madrid Living Gallery, el showroom de la firma y espacio elegido para reunir a profesionales de la arquitectura, el diseño y la creatividad en torno a un cóctel exclusivo firmado por Grupo Puntarena, maridado con Viña Pomal y Mahou.

Como partner principal del festival, Neolith se abrió al público hablando acerca de su conexión con Ñam Ñam y su visión compartida acerca del diseño y la innovación. La convocatoria, comisariada por Javier Jiménez Iniesta, fundador de Studio Animal, contó con la presencia y representación de algunos de los estudios de arquitectura más relevantes del panorama nacional, entre ellos Nula Studio, Langarita-Navarro, Mesura, MIL Studios y Acebo Alonso, además de perfiles vinculados al mundo del arte y la creación contemporánea como Gonzalo del Val o Pablo Ferreira.

La idea era generar un encuentro informal en el que profesionales de distintos ámbitos pudieran compartir conversación previa a la activación del festival. Un formato que encaja con el espíritu de Ñam Ñam Festival, también conocido como ‘Coachella de los foodies’, que conectará el street food elevado con otras disciplinas creativas como la música o el arte los próximos 13 y 14 de junio en Madrid Río.

La barra de Neolith

La velada ‘OFF’ de Neolith se desarrolló entre amigos, de manera distendida, en un cóctel firmado por Grupo Puntarena, referente de la gastronomía mexicana en Madrid (Puntarena, Ticuí). Éste daría la bienvenida a los invitados con un margarita y una selección de bocados representativos del ADN culinario del grupo. Desde la tostada de atún, de guacamole, la dorada curada o el mini crocante de kampachi hasta la brocheta de pork belly.

También hubo espacio para algunos de los platos más queridos de la cocina azteca, como el sope clásico, la quesadilla de cochinillo pibil y el taco dorado de costilla. Por no hablar del pastel de elote y el brownie, con los que se puso fin a una de las grandes previas de Ñam Ñam Festival de la manera más dulce, creando comunidad en torno al arte culinario y el diseño.