En la actualidad, según las estadísticas, la industria cervecera se enfrenta a una contradicción. En el caso de Estados Unidos, por poner un ejemplo, hay actualmente más de 6.300 bares exclusivamente dedicados a la venta de cerveza pero, al mismo tiempo, sus ventas han disminuido. Lo que ocurre en muchos países es que a medida que las personas avanzan en edad, piden cervezas de mayor calidad y más caras.

Según los datos presentados por The Beer Institute, los jóvenes entre 21 y 24 años todavía no ven la cerveza como una bebida “sofisticada” ni “elegante”. Lo cuál apoya claramente las estadísticas de la industria cervecera estadounidense llegando a la conclusión de que, aunque los productores de cerveza artesanal han ido viendo como sus productos han ido mejorando en imagen, la idea de producto de alta gama se acerca más al vino entre los jóvenes.